Levántate

3. Levántate para amar y ser amable

3/7: ¿Y qué gano con ésto?

Todo. ¿Me explico? Gano todo, todas las veces, todo el tiempo.

Pasar, de percibir la vida como una lucha, a vivir la vida como una construcción amorosa es ésto, justamente ésto: pasar a ganar en todos los tiros, a vivir sumando continuamente y dejar de signar entre positivo o negativo cada momento vital, cada negociación, cada situación social.

Es cierto, es difícil de imaginar, de ver. El mundo material nos pone ese antifaz de oposición, de ganar/perder porque esto es una ley muy fuerte, muy natural, infranqueable de lo material, pero, el mundo mental no es así y mucho menos la vida trascendente. En el mundo mental, construír es gratis. En el mundo mental perder no existe. No puedes perder emociones, no puedes perder experiencia adquirida, no puedes perder conciencia. En realidad, sí lo puedes hacer, pero es una cuestión de salud funcional, y no estamos aún seguros si lo pierdes al enfermar o en realidad lo escondes.

Tu dirás: ¿Porqué, los que piensan así me parecen ilusos, poco inteligentes, verseros, inestables social y economicamente, poco confiables?

Porque la vida nos enseña y nos demuestra, todo el tiempo, que lo físico es todo, que lo material domina a lo mental y a lo espiritual. Que lo emocional es producto de tus posibilidades económicas, de tu nivel social y de tu acceso al poder material que tienen los otros. Y ésto es cierto, es real porque sino la vida no lo podría demostrar, ésto es verdad, pero no es TODA la verdad.

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2 comentarios en “3. Levántate para amar y ser amable”

  1. Hola Gustavo, buen día
    Excelente reflexión!… Percibir la vida como una construcción amorosa, también es una sumanoria de momentos simples, de disfrutar el mate, el asado, el paseo en bicicleta con nuestros seres queridos.
    No puedo evitar emocionarme al leer estos párrafos e inmediatamente recordar a mi padre, dónde en más de una ocasión lo ví sumergido en la lucha, quizá porque no encontró otra opción, porque no pudo sanar ese niño interior… No lo sé… Lo que si sé es que también supo sembrar mucho amor en cada una de las personas que tuvieron la posibilidad de conocerlo y cosecharlo en los momentos más críticos de su vida.
    Un abrazo,
    Analisa

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