Abismo, Conceptos y definiciones, Contratos, Economía, Finanzas, Sistemas sociales, Tejido Social, Trabajo

El trabajo

Un trabajo abismal

La historia del trabajo ha creado nuestra sociedad actual. La política, la moneda, las naciones, la economía, la especialización, la tecnología, casi todo ha sido concebido a través de las épocas y las circunstancias que ha atravesado la historia del trabajo. Esto ha sido literalmente un trabajo abismal.

Hoy, por suerte, lo podemos ver y relatar así. Un trabajo abismal es aquel que por su gran magnitud, por su inmensa importancia nos permite separarnos, tomar conciencia, verlo en perspectiva y reflexionar. Pararnos al borde del abismo y tomar dimensión de una realidad, nos da la posibilidad de análisis del paradigma en el que estamos viviendo, de sus reglas, de sus límites y de los límites de sus posibilidades. Nos da la oportunidad de imaginar cambios y nuevas reglas, nuevas posibilidades que la realidad nos ofrece pero que no hemos sabido abordar aún.

Próximamente:
  • Trabajos opuestos
  • Elegir y sostener mi trabajo
  • Alojarse en la contención
  • Descubriendo mi arte
  • Volver a jugar

Economía, Finanzas, Métodos, Revoluciones

El Trabajo

El Velo Negro del Trabajo

¿Es natural trabajar? ¿Es necesario o indispensable?

¿Si no es remunerado no es trabajo?

¿Cuál es el principio básico de la productividad de tu trabajo actual?

¿Cuál es la diferencia entre la rutina y el método?

¿Cuál es la relación entre trabajo, rol social, pertenencia y sociedad?

¿De que se trata la «cultura del trabajo»?

¿Cuánto influyen todos éstos conceptos en nuestra vida diaria?

¿Cuánto de lo que cada uno de nosotros piensa o sabe al respecto, se tiene en cuenta para el diseño de nuestras leyes, de nuestras fuentes de trabajo, de nuestras sociedades en definitiva?

¿La percepción que cada uno tiene del trabajo, de su trabajo, es transitoria, cambiante, evolutiva? ¿Temporal? ¿Cuánto tiene de definitiva?

¿Cuántos temas y matices convergentes encontraremos que nos velan el concepto de Trabajo? Y que también complican las elecciones a la hora de trabajar. Nos llevan a una dinámica irreflexiva, automática, cómoda pero a su vez angustiante y desesperanzadora, indigna.

Próximamente:
  • Un trabajo abismal
  • Trabajos opuestos
  • Elegir y sostener mi trabajo
  • Alojarse en la contención
  • Descubriendo mi arte
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Conceptos y definiciones, Economía, Métodos, Revolución, Sistemas sociales, Tejido Social

1. Gestión Proactiva del Conocimiento Nodal

Las Redes Nodales Necesarias.

Cuando la satisfacción de las necesidades depende, en gran parte, de las características del individuo, las soluciones son soluciones realmente, sí y sólo sí el diseño del producto es de alta y precisa personalización.

Personalizar la venta de un producto o servicio tiene un alto costo operativo que, al fin y al cabo, redunda en el precio del producto.

Por ejemplo, es mucho más económico ir a una tienda a comprar un pantalón que ir al sastre a que te lo confeccione a medida y exclusivamente para vos.

En los servicios que necesitan un contrato para su provisión aún es más necesaria la personalización. Y, también es necesario un muy buen costo ya que sino serían inaccesibles.

Por ello, las redes nodales son necesarias. Sus características de costos, el flujo y gestión del conocimiento y su cercanía con el público, hacen de ellas la forma más adecuada para este tipo de producción.

En próximas entregas:

2. Los Pro y los Contra de una Red Nodal.

3. El Conocimiento Nodal.

4. Los Sistemas Nodales.

5. La Madurez de la Red.

6. Sorpresas nos da la Red.

7. La Magia de la Conección.

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0. Gestión Proactiva del Conocimiento Nodal

Introducción

Confieso que me costó un tiempo considerable encontrarme con este título. Las «sensaciones» que me guiaron son varias y no está demás enumerarlas para que sepas qué podés encontrar en esta serie textual.

  • La Gestión del Conocimiento no es una práctica habitual. Cuando en la educación formal nos enseñan y educan de manera universalista y multidisciplinaria, nos están haciendo un «muestrario» de las disciplinas existentes, para que alguna de ellas despierte nuestros gustos o quizás nuestra vocación. Pero, no nos están enseñando a gestionar un conocimiento determinado.
  • El modo Proactivo de gestión tampoco es naturalmente aprendido. Buscando un significado, podemos decir que la gestión del conocimiento es proactiva cuándo dicha gestión está preparada para transmitir, transferir ese conocimiento a otras personas agregándole el resultado de nuestra experiencia, y la claves aprendidas que nos condujeron a la acción.
  • El conocimiento Nodal es un concepto novedoso de este título. Los nodos de una red son aquellos puntos que unen los hilos por dónde fluye la acción de la red. Estos puntos, para que las acciones fluyan por ellos, necesitan tener ciertos conocimientos, pero para crecer y ser sustentables esos conocimientos deben ser gestionados proactivamente.

Estas son las «sensaciones» que dan lugar en mí, a un actuar de determinada forma y una inclinación a generar organizaciones en red en las cuáles las personas puedan desarrollarse y desarrollar sus conocimientos y sus negocios en un clima de bienestar y solidaridad imperativas.

En próximas entregas:

1. Las Redes Nodales necesarias.

1. Gestión Proactiva del Conocimiento Nodal

2. Los Pro y los Contra de una Red Nodal.

3. El Conocimiento Nodal.

4. Los Sistemas Nodales.

5. La Madurez de la Red.

6. Sorpresas nos da la Red.

7. La Magia de la Conección.

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6. El Ser ávido.

6. Sociedades Trascendentes

¿Porqué, si los ciudadanos del mundo somos parecidos, hay sociedades que se desarrollan más que otras? ¿Esa diferencia es causada por sus dirigentes, su historia, su cultura o todo eso junto? ¿Debería haber alguna paridad de desarrollo entre las naciones?

a. La diversidad nos acosa en vez de brindarnos riquezas y oportunidades. Cuando una sociedad logra diferenciarse en sus conocimientos, en sus logros, en el desarrollo de su cultura, todavía, en muchos casos, toma esa diferencia como un arma para prevalecer sobre las otras sociedades y, en vez de brindar oportunidades, busca sacar provecho de esa diferencia.

b. Busquemos trascender las eras territoriales. Cuando, no todo estaba establecido territorialmente, los pueblos, que viniendo de una vida nómade, se establecian en un territorio determinado, basaban su cultura en un sentimiento de pertenencia geográfica, que generaba un lógico apego a esos territorios y a esos recursos. Ese apego, con el tiempo se fué transformando en un «apego crítico». Que queremos decir con ésto, que en las mentes de las personas cuyo apego territorial se transforma en crítico, perder su territorio, es perder su familia y hasta su vida, por lo que luchaban por su lugar y su cultura hasta morir.

Esto trae una conciencia en el hombre que le dice que, si su conocimiento es un conocimiento diferencial o superior a culturas vecinas, su seguridad territorial es mayor y la amenaza de tener que migrar o morir, es mucho menor. El impulso logrado fue excepcional, pero el sentido de ese desarrollo, no fué el mejor. Desarrollarse para diferenciarse, prevalecer y hasta, en algunos casos, someter, es un sentimiento que debemos corregir y sanar en nuestra conciencia y en nuestra mente ancestral.

c. Por suerte, esa pertenencia territorial, esa forma distinta de crecer según las circunstancias vividas y los recursos obtenidos de la geografía elegida, produce una diversidad cultural que es lo rico. Lo distinto es la oportunidad de otro conocimiento y de otra vivencia, otras emociones, otros sentimientos, otros gustos.

La sociedad que comprende esta oportunidad de ser diferentes y convivir en una complementariedad, las sociedades que han superado la etapa del apego crítico sin haber olvidado socialmente esa evolución, esa experiencia, esas sociedades son «sociedades trascendentes». Son y serán sociedades preparadas para vivir una eternidad evolutiva y equilibrada con su medio ambiente, su medio social y con el Todo.

  • Laboratorio:
    • ¿Cuánto hace que vivo en este lugar?
    • ¿Cuánto me costaría sentimentalmente dejarlo?
    • ¿Ese cambio traería ….?
  • Gestión:
    • Revisar anualmente, cada fin de año, si estoy dispuesto a seguir viviendo en este lugar.
  • Planificación:
    • Planificar viajes que me permitan conocer otros lugares en los cuales pueda vivir de forma permanente.
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4. El Ser ávido.

4. Superar o Trascender

a. Hemos recorrido la avidez del serh proponiendo una conciencia de lo natural del consumo y de lo lógico de la producción. Hemos avanzado sobre la no polarización de estos dos conceptos, la «humanización» de este par conceptual inseparable. Hemos incluído en esta paridad lo individual, lo característico de cada individuo, sus riesgos, su arte y su resultante equilibrio en cada serh. Y ahora nos convoca la palabra «tiempo». Los tiempos, las épocas de la avidez del ser humano y sus características son variables en el tiempo, en la vida de cada persona, de cada individuo. Cambian de acuerdo a las circunstancias que el individuo vive, a su edad, a sus responsabilidades y también a sus libertades intrínsecas.

b. El equilibrio de la avidez del serh es un continuo de decisiones a través del tiempo. Es un ejercicio que hacemos constantemente. Es una convivencia que tiene un tiempo de aprendizaje, un tiempo de comprensión, -de aceptación de esa mecánica en nuestra individualidad y de adaptación a nuestras características- y, por último un tiempo de sabiduría, -de manejar estos conceptos y estas decisiones en base a la conciencia y a la experiencia adquirida-, en beneficio de ese equilibrio entre riesgo y arte que caracterizan nuestra individualidad. Y como es un proceso que cada individuo recorre por distintos senderos y con distintos resultados para sí mismo, al socializar ese proceso y comparar para aprender del otro, de la experiencia social en su conjunto, hemos adquirido un parámetro en común y lo llamamos «productividad».

La productividad es la razón o cociente entre lo producido y lo consumido por un determinado individuo, ente o sistema en una determinada circunstancia. Y, así como se define la productividad individual, también se define la productividad de los sistemas y de los sistemas sociales o sociedades.

c. Este proceso de aprender a ser productivos con una avidez equilibrada y una humanización de los valores es esencial tanto para el individuo, como para las sociedades en su totalidad. Tanto el individuo como las sociedades que él constituye pueden superar este proceso o trascenderlo.

No es lo mismo superar que trascender. Superamos un proceso cuando logramos, solamente, que este proceso quede atrás en nuestro tiempo, en nuestra vida. No hay una comprensión cabal del proceso, hay un pasaje poco consciente y poco formativo que ocupó nuestro tiempo pero no nuestra mente.

Trascender es llegar a la etapa culminante del proceso sin abandonar mentalmente ninguna etapa recorrida. Mantenerse en el aprendizaje y en la comprensión para seguir alimentando el saber alcanzado. La trascendencia de un proceso hace de él un espiral ascendente que crece en toda oportunidad que se presente. Es indispensable, en procesos continuos como este, reconocer esta diferencia y mantenerse en un estado de trascendencia abierta al futuro y a la libertad individual.

  • Laboratorio:
  • Gestión:
  • Planificación
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3. El Ser ávido.

3. La Avidez de los Otros

a. La avidez, esa falta de equilibrio entre el consumo y la producción, es por lo general, evidente en otras personas antes que en uno mismo. Cada individuo, puede darse cuenta de su propia avidez luego de haber sufrido la avidez ajena. Y esto es consecuencia de los mecanismos que la sociedad a desarrollado para enseñarnos a producir. La moneda, el mercado y la economía son ejemplos de ello. Vemos a esta forma de plantear la producción y sus sistemas representativos como «Juegos de suma cero». O sea que vemos estos esquemas como sistemas en donde las cantidades que pierde un jugador son las cantidades que gana el otro, o los otros jugadores.

En este punto, no podemos dejar de tener en cuenta, un ingrediente importantísimo: Los riesgos. Así como hemos hecho el ejercicio de «humanizar» el consumo y la producción, explicitado sus influencias sobre las emociones, los sentimientos y las relaciones humanas, así debemos «humanizar» las pérdidas, los duelos que traen aparejados la economía y la medición de sus probabilidades: Los riesgos.

También la moneda tiene otra cara. La producción tiene «riesgos» pero también tiene «arte». Aquello que hacemos distinto y mejor, aquello que la magia de la casualidad nos otorga, aquello que descubrimos solo nosotros con el razonamiento más elevado de nuestro follaje lógico. Eso es el arte de nuestra producción. Es el estilo que nos distingue y nos hace únicos y valiosos.

Entonces, al «humanizar» en nuestra conciencia, aquellos sistemas que involucran a la producción y al consumo, al incorporar los conceptos de «riesgo» y de «arte» nos damos cuenta que ya NO pueden crecer en nuestra conciencia como «juegos de suma cero», ya no responden solamente a una matemática económica y financiera, sino a reglas y paradigmas mucho más amplios y diversos que debemos estudiar y analizar como tales.

b. Nuestra producción nos da recursos que nosotros destinamos a distintos objetivos y fines. El primer fin y el objetivo natural es el consumo, tanto mío individual como el de aquellas personas que están bajo nuestra responsabilidad. Pero luego, esto nos enseña que el tener recursos disponibles nos da poder.

Es natural que el disponer de los recursos que otra persona necesita para vivir, nos dé una sensación de poder. También es natural, que al tener más recursos disponibles esa sensación de poder aumente. Eso es natural, pero no es lógico, ni tampoco es una sensación que transformada en acción sea responsable. Y esto, se evidencia en distintas formas, en los sucesivos tramos de la vida productiva de una persona.

c. Esta desvinculación de cierta parte de los recursos del sistema productivo que hacemos para sentirnos poderosos es un hábito más común de lo que suponemos. En general, siempre tiene un justificativo matemáticamente lógico, pero desatiende a la «humanización» del sistema económico.

Por ello es muy necesaria la conciencia de todos nosotros de esta situación. Es un concepto de una gran sutileza, encubierto socialmente en los derechos de la persona, pero en la conciencia de cada emprendedor está oculto sin explicación y sin evidencia y luego al llegar a la concresión de sus proyectos eso aflora como una gran emoción, una gran satisfacción que no pasa por la lógica, no pasa por la mente y este paso, esta concientización, es necesaria socialmente. Nuestros contemporáneos la necesitan, la consagran, la disfrutan y adoptan, sólo si la sabemos exponer, contagiar y trascender. Y lo primero es llevarla a la conciencia. Ese es el comienzo del éxito.

  • Laboratorio:
  • Gestión:
  • Planificación
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Conceptos y definiciones, Economía, familia, Finanzas, Métodos, Tejido Social

2. El Ser ávido.

2. El Camino de la Ávidez

a. Estamos acostumbrados a elegir, y más aún, a elecciones binarias y por oposición. Acudamos a cierta imágen que nos ilustre. Al llegar a una intersección de caminos o calles, tenemos dos opciones, seguir por el camino que veníamos o tomar el camino que cruza.

Pero, ¿cuál es el camino que cruza el camino de la avidez? Si hemos dicho que nacimos para consumir, vivimos gracias a nuestro consumo, y necesitamos aprender a producir para no perecer por la falta de consumo.

Aprender a producir es un largo y complejo esfuerzo. Y, con un desafío aún mayor: aprender a producir mientras alguien que nos ama toma la responsabilidad de producir por nosotros. Después, en algún momento no conocido, la responsabilidad y necesidad de producir nuestro consumo ya depende de nuestro propio esfuerzo, sin atenuantes, sin discusiones, sin dilaciones posibles. Este proceso de aprender a producir es, como dijimos, un gran aprendizaje y también al llegar a concretarlo, un gran logro. A veces muy gratificante, personal y constructivo. Pero, muchas veces, crea dependencia mental y espiritual, apabulla y confunde. Ese efecto es el que debe llamar a nuestra conciencia, y, en ese momento debemos tomar la bifurcación, ahí es donde tomar decisiones y seleccionar nuestra forma de vida.

b. ¿Por qué desviarse del camino de la producción, si en realidad consumiremos toda la vida? Es cierto, y es aquí dónde debemos hacer un análisis muy certero de las características de nuestro consumo y las facultades de nuestra producción para darnos cuenta en qué situación nos encontramos. Pero también, la rectificación de nuestro camino de producción no tiene que ser en calidad ni en cantidad, sino en productividad, objetivos y dinámica.

Debemos tener siempre presente los tres planos de nuestra vida productiva. La forma, la lógica y lo trascendente de nuestra producción. Y, una observación sustancial de nuestra forma de ver estos tres planos, es no confundir el medio, -el dinero- con el objetivo. No producimos en primer instancia, para obtener más y más dinero, producimos para poder consumir en la medida que lo necesitemos.

c. Pero, ¿qué debo hacer si este equilibrio entre lo que produzco y lo que necesito no se logra? En realidad la pregunta más exacta es ¿cómo mantener este equilibrio en el tiempo, en contextos muy cambiantes? Y, más allá de eso, ¿Cómo hacer para que esta cuestión no domine y limite mí vida afectivamente, emocionalmente y tracendentemente?

El equilibrio entre consumo y producción no es una balanza que mide, en un determinado momento una relación de dos magnitudes medidas en una unidad de medida homogénea. Es en sí, una relación continua en el tiempo que tiene una magnitud o unidad de medida estable pero que crece y decrece de acuerdo a nuestras actitudes y acciones. Y, estas actitudes y acciones son productivas o no, mantienen el equilibrio o no de acuerdo a nuestro expertisse, a nuestro conocimiento y a nuestra conciencia.

Así, lo que parecía ser una relación simple de más o menos dinero, más o menos productividad de los recursos físicos y económicos pasa a ser una conjunción sociológica de tres variables:

  • Productividad del Patrimonio.
  • Productividad del Tiempo
  • Productividad del Conocimiento

Así, es posible llevar a la conciencia individual, por el camino de la coherencia y el equilibrio personal respecto de las necesidades del entorno y la sociedad.

Tu trabajo sobre este conocimiento:

  • Laboratorio:
  • Gestión:
  • Planificación
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Conceptos y definiciones, Más allá de la IS

1. El pulso mundial.

1. Somos Energía

¿Fuiste alguna vez a un recital o una presentación músical en un estadio de fútbol? No es casualidad que la locura te invada! Que las emociones proactivas se multipliquen y se expresen de manera inusual, casi descontrolada. Esto es energía pasando por tu hilo conductor. Haciéndote vibrar al son del artista. También todos los ahí presentes y también los no presentes pero que se armonizaron con ese momento, con esa energía vibraron en armonía.

Una de las formas más frecuentes que el ser humano expresa sus emociones, son los sonidos: el habla, el canto, la oración, etc. Vamos a precisar la nota, la nota músical que caracteriza cada detención, cada paso de la Meditación Continua, del Pulso:

  • Do: 05:00 – Invocación
  • Re: 08:00 – Cuadro Imaginativo
  • Mi: 11:00 – Sensaciones
  • –: 14:00 – Silencio
  • Fa: 17:00 – Propósitos
  • Sol: 20:00 – Consecuencias
  • La: 23:00 – Retrospección
  • Si: 02:00 – Descanso

No pocas veces hemos escuchado que la música es el lenguaje universal. ¿Porqué? Meditalo.

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Conceptos y definiciones, Métodos

El pulso ¿mundial?

Si hay algo bueno que nos demostró la pandemia que nos ocupó todo el 2020 y 2021 fue que, a un desafío de magnitud mundial, respondemos de similar forma y todos en la misma dirección y sentido. Todos los países, sus gobiernos y sus comunidades científicas se alinearon a salvaguardar la salud de su población incluyendo a todos los habitantes del planeta sin distinciones ni económicas, ni políticas, ni religiosas.

Sabemos que es una situación límite, que el sentido común de los dirigentes de cualquier rincón del mundo tuvo que afrontar de la forma que lo hizo: en defensa de la vida, pero… ¡aprendamos de ello! El estímulo que nos llevó a esta respuesta es extremo, es de vida o muerte, pero ¿puede haber algún otro estímulo, otra propuesta que mueva voluntades a nivel mundial en cantidad de personas y a nivel individual en cuanto a conciencia e intereses?

Es ahora la oportunidad de respondernos está pregunta desde lo individual, desde la intimidad de cada uno y hacia lo mundial, lo total, sin obligar, pero tampoco sin dejar a nadie afuera. Es hora de buscar en nuestro interior más y más respuestas globales a los problemas y oportunidades globales.

Proponemos entonces, un pulso, una detención al unísono, armónica, a la que pueda unirse cualquier persona en el mundo. Una introspección. De cada individuo para todos, una suma de energías acompañadas que nos ayude a formar en cada mente la concepción de la unidad natural del mundo. Una posibilidad de revisión continua de la emoción que significa ser parte del mundo y, sobre todo, un disparador para que esa emoción, esa energía se transforme en acciones de desarrollo de la calidad de vida de TODOS.

Comenzamos poniendo un horario que marque el pulso y empezamos con una etapa de experimentación y diseño de la idea y proyecto ya. Hoy es el primer día de Febrero del año 2021. (Hace aproximadamente un mes que la experimentación está en curso).

Horarios:

  • 05:00 – Invocación
  • 08:00 – Cuadro Imaginativo
  • 11:00 – Sensaciones
  • 14:00 – Silencio
  • 17:00 – Propósitos
  • 20:00 – Consecuencias
  • 23:00 – Retrospección
  • 02:00 – Descanso

Si deseas participar de este proyecto solo debes comentar la entrada y expresar tu inquietud, te contactaremos!

En las próximas entradas de «El Pulso»:

  • 1. Somos Energía.
  • 2. Transformadores.
  • 3. Aprender a sumar.
  • 4. La Selección.
  • 5. Usar la vida.
  • 6. Energía Emocional.
  • 7. El Amor, energía retornable.