Vaya título!
Un capítulo
Tramo 2
En busca del entrenamiento necesario para Ser aún después de la vida.
¡He descubierto un nuevo color! Un color que brilla aún sin luz, es nuevo, no se ha visto jamás.
¿Y qué nombre le pondrás?
No sé aún. Tampoco sé cómo explicarte lo hermoso que es. Me recuerda al mar, pero también al aire… al aire que existe entre el sol y yo.
¡Ahhh! ¡Entonces es el color del sol!
No. No has percibido el olor del aire cuando el sol lo seca y lo ilumina.
¿El «olor» has dicho?
Sí. El olor del aire. De aire de mar, de aire de río, de aire de montaña… los has visto? Son distintos, ¿no? Tienen distintos sabor.
¡Sí, es cierto! Pero me confundes. ¿Sabor?
Sí, sabor. Sabores que encuentras en el mar, en el río o en la montaña. Son distintos. Te acarician de diferentes formas, de diferentes maneras. Más profundo, más suave, sin tocar.
¡Ahhh! ¡Te refieres al tacto!
Claro. No podría descubrir un nuevo color sin haberlo vivido. ¿Qué significado tendría sino, la palabra vivir?