Conceptos y definiciones, familia, Sistemas sociales, Tejido Social

Relaciones en Tres Niveles

0. Introducción

Lo maravilloso de la mente humana es que aprende a vivir en relación con los demás seres, según como perciba a cada una de las otras individualidades.

Cuántas veces nos ha pasado que, hablando con otra persona de una tercera, decimos sorprendidos: ¡Conmigo no es así!

Tratamos a las otras personas de acuerdo a como los percibimos y a nuestra lógica de relación.

Ilustración 1:

Febrero 2025

Hace mucho tiempo leí un libro muy clarificador que se llamaba:

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“Si tú tienes un pan y yo un euro, y yo uso mi euro para comprar tu pan, al final del intercambio tendré el pan y tú el euro. Parece un equilibrio perfecto, ¿no? A tiene un euro, B tiene un pan, luego, A tiene el pan y B el euro. Es una transacción justa, pero meramente material.


Ahora, imagina que tienes un soneto de Verlaine o conoces el teorema de Pitágoras, y yo no tengo nada. Si me enseñas, al final de este intercambio, habré aprendido el soneto y el teorema, pero aún así los tendrás también. En este caso, no sólo hay equilibrio, sino crecimiento.


Primero tuvimos un comercio en el segundo compartimos conocimientos. Y mientras los bienes se consumen, la cultura se expande infinitamente.”

Michel Serres, filósofo francés –
1/09/1930 – 1/06/2019

Conclusión:

Las relaciones interpersonales en el individuo evolucionan a partir del «uso de la razón». Primero son -por necesidad- netamente «Transaccionales» cómo el pan y el euro, yo te doy sólo si tú me das algo que me interese más que aquello que yo te doy.

Luego, y a medida que las necesidades se subliman, aparecen las relaciones «Vocacionales«, que son aquellas en las cuales ponemos la voluntad y algo de pasión o vocación. Estas relaciones son más duraderas y constructivas.

Y hay relaciones que van más allá de estos dos tipos, y que requieren un entrenamiento y poder trascender los otros dos tipos de manera constante. Estas son la relaciones «Amorosas«.

Abismo, Conceptos y definiciones, Contratos, Economía, Finanzas, Sistemas sociales, Tejido Social, Trabajo

El trabajo

Un trabajo abismal

La historia del trabajo ha creado nuestra sociedad actual. La política, la moneda, las naciones, la economía, la especialización, la tecnología, casi todo ha sido concebido a través de las épocas y las circunstancias que ha atravesado la historia del trabajo. Esto ha sido literalmente un trabajo abismal.

Hoy, por suerte, lo podemos ver y relatar así. Un trabajo abismal es aquel que por su gran magnitud, por su inmensa importancia nos permite separarnos, tomar conciencia, verlo en perspectiva y reflexionar. Pararnos al borde del abismo y tomar dimensión de una realidad, nos da la posibilidad de análisis del paradigma en el que estamos viviendo, de sus reglas, de sus límites y de los límites de sus posibilidades. Nos da la oportunidad de imaginar cambios y nuevas reglas, nuevas posibilidades que la realidad nos ofrece pero que no hemos sabido abordar aún.

Próximamente:
  • Trabajos opuestos
  • Elegir y sostener mi trabajo
  • Alojarse en la contención
  • Descubriendo mi arte
  • Volver a jugar

Economía, Finanzas, Métodos, Revoluciones

El Trabajo

El Velo Negro del Trabajo

¿Es natural trabajar? ¿Es necesario o indispensable?

¿Si no es remunerado no es trabajo?

¿Cuál es el principio básico de la productividad de tu trabajo actual?

¿Cuál es la diferencia entre la rutina y el método?

¿Cuál es la relación entre trabajo, rol social, pertenencia y sociedad?

¿De que se trata la «cultura del trabajo»?

¿Cuánto influyen todos éstos conceptos en nuestra vida diaria?

¿Cuánto de lo que cada uno de nosotros piensa o sabe al respecto, se tiene en cuenta para el diseño de nuestras leyes, de nuestras fuentes de trabajo, de nuestras sociedades en definitiva?

¿La percepción que cada uno tiene del trabajo, de su trabajo, es transitoria, cambiante, evolutiva? ¿Temporal? ¿Cuánto tiene de definitiva?

¿Cuántos temas y matices convergentes encontraremos que nos velan el concepto de Trabajo? Y que también complican las elecciones a la hora de trabajar. Nos llevan a una dinámica irreflexiva, automática, cómoda pero a su vez angustiante y desesperanzadora, indigna.

Próximamente:
  • Un trabajo abismal
  • Trabajos opuestos
  • Elegir y sostener mi trabajo
  • Alojarse en la contención
  • Descubriendo mi arte
  • Volver a jugar

Conceptos y definiciones, educación, familia, Métodos, Sistemas sociales, Tejido Social, Trabajo

Desde el Aula hasta la IA

Introducción

¿Hay una nueva forma de aprender? Hoy en día, la palabra «aprender» no ofrece una conceptualización completa. Han cambiado las realidades que generan aprendizaje. La proliferación de los medios de comunicación, sus canales, sus emisores y sus contenidos han creado en la vida de cada individuo actual un constante recibir y emitir contenidos de todo tipo.

Lo que nos lleva a otras dos preguntas: ¿Qué deseas aprender? ¿Para qué deseas aprender? Junto con éstas dos preguntas completamos la terna inicial que puede desembocar en una respuesta a nuestra inquietud inicial y a la pregunta: ¿Cómo lo deseas aprender?

  • ¿Qué deseas aprender?
  • ¿Para qué lo deseas aprender?
  • ¿Cómo lo deseas aprender?

Y, en este caso, planteadas estas tres patas del «aprender», podemos decir que sí, hay una nueva forma de aprender que nos lleva, más rápidamente, a algunos «para qué» muy frecuentes en nuestro tiempo.

Cómo ejemplo disparador de esta publicación les tengo que contar que, hace unos días, hablando con un analista de sistemas y programador, le pregunto sobre qué piensa sobre la Inteligencia Artificial y los ChatGPT y me contesta de esta forma: «Me ahorra miles de horas de estudio e investigación en mi trabajo».

Esto me hace reflexionar sobre cómo hemos aprendido nosotros, cuánto hemos aprendido en el sistema formal de aprendizaje, cuánto hemos incorporado en nuestra vida familiar y en nuestro quehacer diario, y cómo y cuánto de ello usamos a diario con resultados que realmente deseamos y nos hacen vivir mejor.

La «eficacia» de lo aprendido de esta forma, de la forma que podríamos llamar «tradicional» es, por lo menos, de mediana a baja. ¿Es esencial? Sí, es esencial para el ser, su conciencia y su desarrollo social, pero el método y sus tiempos son ineficientes y poco productivos.

Por ello, a mi entender, tenemos juventudes más dedicadas y atraídas por las redes que por sus estudios formales.

En próximas entradas:
  • Lo importante es lo que llega.
  • Académico o Experiencial.
  • Renuncia como actitud.
  • ¿El Conocimiento es patrimonio?
  • Estructuras de Conocimientos
  • Las búsquedas
  • Inspiración Social
Conceptos y definiciones, Economía, Tejido Social

3. El Ser ávido.

3. La Avidez de los Otros

a. La avidez, esa falta de equilibrio entre el consumo y la producción, es por lo general, evidente en otras personas antes que en uno mismo. Cada individuo, puede darse cuenta de su propia avidez luego de haber sufrido la avidez ajena. Y esto es consecuencia de los mecanismos que la sociedad a desarrollado para enseñarnos a producir. La moneda, el mercado y la economía son ejemplos de ello. Vemos a esta forma de plantear la producción y sus sistemas representativos como «Juegos de suma cero». O sea que vemos estos esquemas como sistemas en donde las cantidades que pierde un jugador son las cantidades que gana el otro, o los otros jugadores.

En este punto, no podemos dejar de tener en cuenta, un ingrediente importantísimo: Los riesgos. Así como hemos hecho el ejercicio de «humanizar» el consumo y la producción, explicitado sus influencias sobre las emociones, los sentimientos y las relaciones humanas, así debemos «humanizar» las pérdidas, los duelos que traen aparejados la economía y la medición de sus probabilidades: Los riesgos.

También la moneda tiene otra cara. La producción tiene «riesgos» pero también tiene «arte». Aquello que hacemos distinto y mejor, aquello que la magia de la casualidad nos otorga, aquello que descubrimos solo nosotros con el razonamiento más elevado de nuestro follaje lógico. Eso es el arte de nuestra producción. Es el estilo que nos distingue y nos hace únicos y valiosos.

Entonces, al «humanizar» en nuestra conciencia, aquellos sistemas que involucran a la producción y al consumo, al incorporar los conceptos de «riesgo» y de «arte» nos damos cuenta que ya NO pueden crecer en nuestra conciencia como «juegos de suma cero», ya no responden solamente a una matemática económica y financiera, sino a reglas y paradigmas mucho más amplios y diversos que debemos estudiar y analizar como tales.

b. Nuestra producción nos da recursos que nosotros destinamos a distintos objetivos y fines. El primer fin y el objetivo natural es el consumo, tanto mío individual como el de aquellas personas que están bajo nuestra responsabilidad. Pero luego, esto nos enseña que el tener recursos disponibles nos da poder.

Es natural que el disponer de los recursos que otra persona necesita para vivir, nos dé una sensación de poder. También es natural, que al tener más recursos disponibles esa sensación de poder aumente. Eso es natural, pero no es lógico, ni tampoco es una sensación que transformada en acción sea responsable. Y esto, se evidencia en distintas formas, en los sucesivos tramos de la vida productiva de una persona.

c. Esta desvinculación de cierta parte de los recursos del sistema productivo que hacemos para sentirnos poderosos es un hábito más común de lo que suponemos. En general, siempre tiene un justificativo matemáticamente lógico, pero desatiende a la «humanización» del sistema económico.

Por ello es muy necesaria la conciencia de todos nosotros de esta situación. Es un concepto de una gran sutileza, encubierto socialmente en los derechos de la persona, pero en la conciencia de cada emprendedor está oculto sin explicación y sin evidencia y luego al llegar a la concresión de sus proyectos eso aflora como una gran emoción, una gran satisfacción que no pasa por la lógica, no pasa por la mente y este paso, esta concientización, es necesaria socialmente. Nuestros contemporáneos la necesitan, la consagran, la disfrutan y adoptan, sólo si la sabemos exponer, contagiar y trascender. Y lo primero es llevarla a la conciencia. Ese es el comienzo del éxito.

  • Laboratorio:
  • Gestión:
  • Planificación
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Conceptos y definiciones, Economía, Finanzas

2. Ahorrar, un mito.

2. El Contexto

a. Cuando la conciencia no existe o no se hace acción, con el tiempo, las intenciones de las vinculaciones contextuales o sociales, se imponen. «Nos arrastra la corriente», lo explica más fácilmente. «Nos dejamos llevar», por las presiones del sistema, o sea, de lo que el contexto necesita de nosotros y pasamos por alto nuestras posibilidades y necesidades reales.

Este mecanismo causado por deficiencias en el proceso de concientización de cada individuo es tan poderoso que, podríamos decir, define destinos de naciones enteras. Socialmente, los diseños y destinos de los diferentes grupos sociales, dependen de este estado de concientización individual de sus miembros. Es, en sí, lo definitorio de pertenecer o no pertenecer a los niveles sociales y a la contención psíquica, cultural y trascendente que define a cada grupo.

b. La frustración que se produce en un SerH al crecer y percibir que sus posibilidades sociales están determinadas por su origen en función de un sistema social que no controla, es lapidaria para toda su vida y, si no logra ver otro horizonte, es definitiva y hasta heredable.

Pero no es definitivamente así. La conciencia y la expansión de los estados de conciencia, nos dan la posibilidad de aprender a superar cualquier sistema por definitivo y cerrado que sea. Estar atento a las posibilidades y necesidades de la sociedad en que vivimos, del otro, es la riqueza que nos abre caminos insospechados, más allá de aquello que el mismo «sistema» puede cerrar. Ese salto cuántico que hacemos cuando somos concientes de nosotros mismos y de nuestros vínculos con la sociedad, nos lleva, podríamos decir casi automáticamente, a encontrar oportunidades que trascienden lo determinista, lo «ya escrito», el destino personal del individuo.

c. Pero, escuchamos por ahí, «no todos podemos triunfar», no todos podemos tener éxito al mismo tiempo. Es cierto ésto, pero es cierto si lo miramos desde un punto de vista de «suma cero», de pensar que lo que yo gano, lo gano porque otro lo pierde. Pero hay otra forma de ver las cosas.

El desarrollo de las sociedades conscientes se manifiesta con oportunidades para todos, -y no para todos por igual, porque sino no serían oportunidades-, sino para todos y cada uno en su individualidad, y en su estado de conciencia. La trascendencia -algo parecido al éxito del que hablábamos en el párrafo anterior- es un estado de conciencia que nos permite a cada uno de nosotros plasmar todas las potencialidades que tenemos en beneficio de la sociedad en que vivimos y por consecuencia y en última instancia, en beneficio propio.

En las próximas entradas:

  • Las alternativas. ¿Hay alternativas? ¿Hay otros caminos para tomar?
  • Decidir. La acción de cada día decide. ¿Hacia donde va mí minuto a minuto? ¿Tengo un plan y un rumbo pensados?
  • Contención en mí. ¿Mis planes me contienen? ¿Mis rumbos, me dan esperanzas y certezas?
Conceptos y definiciones, Economía, Finanzas, Tejido Social

1. El Ser ávido.

1. La Naturaleza del Ser

a. El SerH nace para consumir. No puede vivir si no consume. Los seres en general, están signados básicamente por el consumo. Los animales y las plantas siguen esta ley natural de la vida. Así, en ese simple principio se basa la Naturaleza de la Tierra, nuestro planeta. Es una obviedad, que hemos olvidado, que se ha alejado de nuestra conciencia, y que, individualmente hemos resuelto de alguna manera, pero socialmente y a nivel mundial, se ha transformado en un gran problema. Esta situación social a nivel mundial es la base de todos los conflictos ideológicos planteados hasta el momento.

Naturalmente cada ser vivo, por instinto de supervivencia, procura su alimento diario. Socialmente también los individuos responsables de cada grupo familiar se hacen cargo del consumo de aquellos que aún no saben o no pueden resolver su consumo.

b. Entonces, lo natural es el consumo y lo lógico es la producción para acudir a ese consumo y para todos los consumos que están bajo la responsabilidad del mismo individuo. Queremos, en este punto, analizar la diferencia de las subjetividades que rodean los conceptos de «lo natural», «lo lógico» y «la responsabilidad» sobre o hacía los otros.

«Lo natural» es aquello que la Naturaleza nos impone. Nuestra naturaleza, nuestra biología propia, de ser humano, nuestro medio ambiente natural, o sea nuestro mundo nos imponen ciertas reglas o consecuencias que no podemos evitar en nuestra realidad. Nuestra imaginación puede volar por encima de estas reglas pero nuestra realidad limitará esa imaginada realidad a lo posible, a lo naturalmente posible.

«Lo lógico» no es innato, el razonamiento lógico se construye a través del lenguaje y de las percepciones que cuando pasan por la conciencia se transforman en experiencia y en conocimiento. La lógica individual, es como un árbol que crece alimentándose de las experiencias que capitalizan sus raíces. Así crea un tronco robusto y de forma similar en cada individuo. Pero si bien el grueso de las experiencias básicas es parecido en seres humanos de raíces cercanas, hay otras experiencias que son más específicas de cada ser humano, y ello crea ramificaciones y follaje que hacen de ese árbol lógico y ese SerH una persona única e irrepetible, por ser así su árbol lógico. Lo lógico, al ser producto de la propia experiencia, es relativo a lo social, a lo relacional del SerH. Lo lógico es una propuesta social para cada uno de nosotros y depende tanto de lo social como de la voluntad individual para seguirlo.

Es importante darnos cuenta que no todos los individuos tenemos la misma lógica, sobre todo en temas del follaje del árbol lógico. Aquellas experiencias individuales y específicas que diferencian nuestra lógica, nuestra forma de pensar y justificar la realidad, necesitan ser concientes en nosotros para comprender al otro y también en la misma medida para destacar e inspirar nuestra individualidad.

«La responsabilidad» igual que lo Natural es algo impuesto, no propuesto, y, al igual que la lógica, es de origen social. O sea, es una imposición social. ¿Es lógica? Sí, claro que es lógica. ¿Es natural? No. Es necesario construirla a partir del desarrollo de la conciencia individual.

c. En la naturaleza del ser está definida su libertad. Claro, seamos sinceros, si definimos «la libertad» deja de ser libertad absoluta, es cierto, pero pasa a ser libertad individual. Cuando el concepto se instala en una individualidad pierde parte de su totalidad para tomar las características de su hospedador, de su anfitrión.

Esto es justamente, el objetivo de esta séptima, reconocer y hacer consciente las limitaciones de nuestra individualidad para potenciar ese esfuerzo de reconocimiento y conciencia y transmutarlo en libertad mental e inspiración.

Implementación:

  • Laboratorio:
  • Gestión:
  • Planificación
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7. El Pulso Mundial

7. El Amor, energía retornable.

Creemos muy fuertemente en los signos que las culturas dan a través de sus giros idiomáticos. Si bien vamos a hablar de amor, debemos expresar sobre qué tipo de amor hablamos. Y para ello vamos a hacer una comparación de significados:

¿Hacer el amor o ejercer el Amor?

Vamos a buscar el lugar común, aquel que todos entendemos, y para las personas de esta época, «hacer» el amor significa ejercer la sexualidad, buscar el placer a partir del tacto con el otro, de la sensibilización de sus sentidos y emociones y de estar conteniendo o dentro de la otra individualidad. Y ésto es muy real, muy sensible, muy emocionante, vertiginoso, pero además, muy necesitado realmente.

El individuo, el ser humano, cuenta con el cuerpo, una mente, y un espíritu (entidad en la que podemos creer o no, pero que, a efectos de la inclusión de conceptos, no podemos dejar de mencionar).

Lo que hemos descripto como el «hacer el amor» toca, incluye a dos de éstas herramientas que constituyen el ser: al cuerpo y a la mente.  Es como que, el hacer el amor, nos abarca y completa en esos dos aspectos. Es la forma de ser en el otro que tenemos a mano en función de nuestro cuerpo, de nuestra sensibilidad, de nuestras emociones. Es un gasto muy alto de energía que hacemos en función del placer del otro.

Ahora, veamos, por analogía qué significa «ejercer el Amor».

Ejercer el Amor, existe. Le hemos puesto este nombre para partir del concepto antedicho. Y es similar pero sin acudir a la sexualidad, ni al contacto. De las tres herramientas que hemos reconocido en el individuo como características, el cuerpo, la mente y el espíritu, usamos las otras dos: La mente y el espíritu.

En ese ámbito mente-espiritu es en el medio que se «ejerce el Amor». Ejercemos el Amor por fuera de nuestro cuerpo, con la mente-espiritu cuando nos relacionamos con otros seres, pero también con la Naturaleza, los animales y con todo aquello que tomamos conciencia de nuestra relación de construcción mutua, de desarrollo armónico y de trascendencia compartida.

Este Amor es altamente productivo ya que su consumo energético es muy bajo pero sus construcciones son muy significativas, revolucionarias y muy trascendentes en lo social. Es una actividad mento-espiritual que no se aprende por intuición, no es una pulsión natural la que lo evidencia, pero es fruto de experiencias con mucha atención en el otro, mucha conciencia de mis posibilidades y de mis relaciones y un trabajo persistente que amplia radios de conciencia y de acción de manera insospechada.

El Pulso, está basado en este Amor. Es una forma de hacer en la vida, que potencia la coincidencia de todas las personas, conecta energías permitiendo que fluyan de individuo en individuo y hace del Amor el mayor poder que cada uno de nosotros tiene para poder expandirnos indefinidamente.

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1. El pulso mundial.

1. Somos Energía

¿Fuiste alguna vez a un recital o una presentación músical en un estadio de fútbol? No es casualidad que la locura te invada! Que las emociones proactivas se multipliquen y se expresen de manera inusual, casi descontrolada. Esto es energía pasando por tu hilo conductor. Haciéndote vibrar al son del artista. También todos los ahí presentes y también los no presentes pero que se armonizaron con ese momento, con esa energía vibraron en armonía.

Una de las formas más frecuentes que el ser humano expresa sus emociones, son los sonidos: el habla, el canto, la oración, etc. Vamos a precisar la nota, la nota músical que caracteriza cada detención, cada paso de la Meditación Continua, del Pulso:

  • Do: 05:00 – Invocación
  • Re: 08:00 – Cuadro Imaginativo
  • Mi: 11:00 – Sensaciones
  • –: 14:00 – Silencio
  • Fa: 17:00 – Propósitos
  • Sol: 20:00 – Consecuencias
  • La: 23:00 – Retrospección
  • Si: 02:00 – Descanso

No pocas veces hemos escuchado que la música es el lenguaje universal. ¿Porqué? Meditalo.

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Citas de «Supervivencia de los que saben más» de Jonas Salk

«Servir a la Naturaleza«

«Si hay que expresar la vida humana como el máximo posible de armonía, creatividad y realización para cumplir mejor los propósitos de la vida tal como lo «exige» la Naturaleza y todo lo que nos proponemos durante la vida, tal como lo decidimos los humanos, se necesita una actitud decidida no del hombre contra la naturaleza sino del hombre juntamente con la naturaleza.«

Una actitud más razonable para el hombre sería la de servir a la naturaleza para mejor servirse a sí mismo, en vez de servirse a sí mismo sin tener en cuenta a la Naturaleza y a los demás seres, o a expensas de ella y de ellos.

Al reconocer y respetar las naturales «jerarquías de propósitos» le será más fácil al hombre medir su capacidad de elegir y poner en práctica sus peculiares propósitos –los que ya ha preferido–, sin entrar en conflicto con los propósitos de la Naturaleza, que parecen insistir en la continuación de la vida siempre que las condiciones ambientales lo permitan.

Próxima cita:

  • «La curva sigmoidea»