Conceptos y definiciones, educación, Sistemas sociales, Tejido Social

¿Quién agita el frasco?

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El video es un ejemplo muy ilustrativo de lo que pasa en mi país -y creo que en muchas sociedades- desde hace mucho tiempo, pero no encuentro realmente quién es el que agita el frasco.

Estoy empezando a pensar que el que agita el frasco está dentro mío, en la historia de cada uno de nosotros, en nuestras historias, en nuestras decepciones y frustraciones. En nuestras pasiones polarizantes que si bien nos otorgan características únicas y beneficiosas como país, nos oponen y nos hacen reactivos unos con otros descartando el trabajo en equipo o en red como una opción necesaria.

Los escucho en comentarios. Es un gran tema a resolver, que nos aborda a cada minuto de nuestras vidas.

En próximas entradas:
  • Los pares de opuestos sociales
  • La mesa de tres patas
  • Los estados crecientes de conciencia
Conceptos y definiciones, Economía, Métodos, Revolución, Sistemas sociales, Tejido Social

Gestión Proactiva del Conocimiento Nodal

2. Los Pro y los Contra de una Red Nodal.

No existen las organizaciones perfectas, eso es una realidad, pero algunas de ellas son perfectibles y otras, ya no lo son.

Cuándo una o más personas se organizan de una forma determinada para cumplir con una misión en la sociedad en la que se desempeñan, se forma una institución que, en un corto plazo deberá tomar una forma jurídica que le permita interactuar con su contexto social. Dichas formas jurídicas han sido diseñadas con el correr de la historia, mediante leyes y códigos jurídicos que las rigen en su accionar social.

Estás leyes y códigos jurídicos rigen y limitan el accionar de la organización a cambio de un reconocimiento estatal de su existencia y legalidad. Pero, hay ciertas figuras jurídicas que han debido ser muy regidas y limitadas para que actividades ilegales no se encubran dentro de sus marcos jurídicos institucionales.

Otras figuras, más nuevas generalmente, son más flexibles y permiten a la organización contener en su seno diferentes tipos de formas flexibilizando así su accionar y permitiendo adaptar a las necesidades particulares de personas, grupos o geografías. Esta es una de las principales ventajas de las redes nodales.

Por otro lado, al tener los nodos de una red, diferentes formas de organización jurídica la gestión del conocimiento que necesita cada tipo de organización es más específica y se desarrolla gracias a la conjunción de la red y al trabajo en equipo.

Entonces, los pro y los contra de una red están  flexibilizados y atenuados por el hecho de ser una red diversa, libre y proactiva en la gestión del conocimiento que cada individuo y cada nodo necesita para funcionar.

En próximas entregas:

3. El Conocimiento Nodal.

4. Los Sistemas Nodales.

5. La Madurez de la Red.

6. Sorpresas nos da la Red.

7. La Magia de la Conección.

Conceptos y definiciones, Economía, familia, Finanzas, Métodos, Tejido Social

2. El Ser ávido.

2. El Camino de la Ávidez

a. Estamos acostumbrados a elegir, y más aún, a elecciones binarias y por oposición. Acudamos a cierta imágen que nos ilustre. Al llegar a una intersección de caminos o calles, tenemos dos opciones, seguir por el camino que veníamos o tomar el camino que cruza.

Pero, ¿cuál es el camino que cruza el camino de la avidez? Si hemos dicho que nacimos para consumir, vivimos gracias a nuestro consumo, y necesitamos aprender a producir para no perecer por la falta de consumo.

Aprender a producir es un largo y complejo esfuerzo. Y, con un desafío aún mayor: aprender a producir mientras alguien que nos ama toma la responsabilidad de producir por nosotros. Después, en algún momento no conocido, la responsabilidad y necesidad de producir nuestro consumo ya depende de nuestro propio esfuerzo, sin atenuantes, sin discusiones, sin dilaciones posibles. Este proceso de aprender a producir es, como dijimos, un gran aprendizaje y también al llegar a concretarlo, un gran logro. A veces muy gratificante, personal y constructivo. Pero, muchas veces, crea dependencia mental y espiritual, apabulla y confunde. Ese efecto es el que debe llamar a nuestra conciencia, y, en ese momento debemos tomar la bifurcación, ahí es donde tomar decisiones y seleccionar nuestra forma de vida.

b. ¿Por qué desviarse del camino de la producción, si en realidad consumiremos toda la vida? Es cierto, y es aquí dónde debemos hacer un análisis muy certero de las características de nuestro consumo y las facultades de nuestra producción para darnos cuenta en qué situación nos encontramos. Pero también, la rectificación de nuestro camino de producción no tiene que ser en calidad ni en cantidad, sino en productividad, objetivos y dinámica.

Debemos tener siempre presente los tres planos de nuestra vida productiva. La forma, la lógica y lo trascendente de nuestra producción. Y, una observación sustancial de nuestra forma de ver estos tres planos, es no confundir el medio, -el dinero- con el objetivo. No producimos en primer instancia, para obtener más y más dinero, producimos para poder consumir en la medida que lo necesitemos.

c. Pero, ¿qué debo hacer si este equilibrio entre lo que produzco y lo que necesito no se logra? En realidad la pregunta más exacta es ¿cómo mantener este equilibrio en el tiempo, en contextos muy cambiantes? Y, más allá de eso, ¿Cómo hacer para que esta cuestión no domine y limite mí vida afectivamente, emocionalmente y tracendentemente?

El equilibrio entre consumo y producción no es una balanza que mide, en un determinado momento una relación de dos magnitudes medidas en una unidad de medida homogénea. Es en sí, una relación continua en el tiempo que tiene una magnitud o unidad de medida estable pero que crece y decrece de acuerdo a nuestras actitudes y acciones. Y, estas actitudes y acciones son productivas o no, mantienen el equilibrio o no de acuerdo a nuestro expertisse, a nuestro conocimiento y a nuestra conciencia.

Así, lo que parecía ser una relación simple de más o menos dinero, más o menos productividad de los recursos físicos y económicos pasa a ser una conjunción sociológica de tres variables:

  • Productividad del Patrimonio.
  • Productividad del Tiempo
  • Productividad del Conocimiento

Así, es posible llevar a la conciencia individual, por el camino de la coherencia y el equilibrio personal respecto de las necesidades del entorno y la sociedad.

Tu trabajo sobre este conocimiento:

  • Laboratorio:
  • Gestión:
  • Planificación
Sigue leyendo «2. El Ser ávido.»
Conceptos y definiciones, Economía, Finanzas

1. Ahorrar, un mito.

1. La Culpa

a. Muy frecuentemente hay preguntas que merecen una respuesta como «sí y no». Y la sensación es que la pregunta no está respondida, y que la persona que responde no tiene la intención de hacerlo. Esta es la situación que tenemos cuando, por ejemplo, preguntamos: ¿Es culpa mía no poder ahorrar y tener problemas de tipo económico financiero? Pero analicemos esta pregunta desde los dos puntos de vista, desde la visión e intención del que la plantea, y desde la visión del que la responde. ¿Para qué? Para aprender y comprender las distintas facetas de esa situación.

Desde el punto de vista de la persona que plantea esta pregunta. Observemos que, si se plantea de esta forma es porque hay una conciencia latente de que es necesario ahorrar y que sería por lo menos bueno, lograrlo en alguna medida. También, si está preguntando por una culpa desencadenante hay conciencia de una causa y también hay conciencia de que debemos buscarla para intentar solucionar la situación.

Desde el punto de vista del que debe contestar esta pregunta veamos que debemos interpretar la o las ideas desencadenantes según la persona que la hace, su situación y contexto. Como así también darse cuanta los distintos actores y momentos que hacen que la respuesta pueda ser, justificada y bien intencionadamente, un «si y no».

b. ¿Es culpa mía no poder ahorrar y tener problemas de tipo económico financiero?

Sí. Porque estamos hablando de tus decisiones de vida, de lo que has hecho con tu capacidad y con tu producción. Y, ésto es lo que, mentalmente, te posibilita tomar las riendas del tema y solucionarlo. Las consecuencias del problema te acosan, te llegan de una manera incómoda y estresante, entonces es mejor que asumamos que el problema existe y que debo salir de esa situación.

No. Porque el sistema económico que nos incluye está diseñado de esa forma. No identificamos de quién es la culpa específicamente, pero indudablemente las formas que toma casi «automáticamente» la economía por estás geografías, se acomoda para que tu poder de ahorro sea fácticamente nulo, o muy pequeño.

c. El sistema económico que nos abarca, está planteado. Mis decisiones dentro de él han sido las que me llevaron hasta aquí. El paradigma que nos contiene tiene sus limitaciones y las impone drásticamente. Es muy bueno que tengamos conciencia de ello. Es el único primer paso que nos va a permitir buscar una solución, buscar los límites del paradigma, identificarlos para luego, mentalmente saltarlos y poder buscar un nuevo paradigma que nos dé otras posibilidades, otros horizontes.

Mí sociedad, yo no!!!

En las próximas entradas:

  • El contexto. Reconozcamos los factores contextuales que me llevan a que el ahorro y el desarrollo sea un mito.
  • Las alternativas. ¿Hay alternativas? ¿Hay otros caminos para tomar?
  • Decidir. No solo decidir es la solución, hay que mantener y establecer.
Conceptos y definiciones, Métodos, Tejido Social

Construcción social y política.

La Ingeniería Sociológica (IS) es un espacio, este espacio, que con la participación de todos, pretende diseñar y construir las sociedades en que vivimos.

Una de las herramientas más frecuentemente usadas para llevar a cabo esta actividad es la política. La política es una ciencia, algunos dicen que es un arte, otros niegan estos tipos de definiciones pero casi todos los autores se refieren, al tratar de definir la política, al manejo del poder.

El poder es, para estos ámbitos, la posibilidad de hacer que otras personas hagan lo que el sujeto que lo ejerce quiere o necesita que hagan.

No es motivo de nuestra discusión las definiciones de política o del poder, pero sí, deseamos construir sobre la idea de que, la política como herramienta de diseño y construcción social no es única. Hay otras formas, otros medios que permiten una participación mucho mayor en el diseño y en la construcción de las sociedades que vivimos.

¿Es necesaria la actividad política para realizar una construcción social?

Vamos a la contextualización de la problemática:

Si hacemos Ingeniería Sociológica, nos capacitamos para el diseño de sociedades mejores. Pero, ¿cómo? A través de la observación crítica, consciente, imaginativa y creadora. Ello redundará en ideas, que luego aprenderemos a transformar en proyectos colectivos que llevaremos a cabo llegando así a la construcción, a la intervención sociológica que acerca el diseño a nuestra realidad, a nuestra conciencia, necesidades y anhelos. Esta, a nuestra forma de ver, es una misión ineludible. Es un derecho y una responsabilidad que tenemos con nosotros mismos y con el futuro. Y es in-delegable, no la podemos soslayar ante otras cuestiones, otras actividades, porque al delegar en otros, permitimos que medie una interpretación ajena de lo que son mis derechos y mis necesidades sociales, y entonces, luego no hay lugar para la crítica o la incomodidad con algo que yo mismo le he denegado tiempo, esfuerzo, pasión.

Pero, la política, ¿cómo juega en todo ésto?

De aquellas ideas, de aquellos proyectos que tengamos y llevemos adelante, algunos de ellos podrán requerir algún cambio de tipo legislativo o juridisccionalmente administrativo, pero no todos, una mínima parte, y será una sana actitud de nuestro análisis y diseño que los proyectos se atengan al marco jurídico/político en el que estamos inmersos.

La forma de diseñar y hacer mejores sociedades NO es exclusivamente la participación política. Nos animaríamos a opinar que, en este momento y contexto, es el camino más largo y tortuoso.

Están abiertas las instancias de:

a) Conscripción de ideas.

b) Debate.

c) Publicación.

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