Conceptos y definiciones, Energía, Métodos

2. El pulso mundial.

2. Transformadores

Somos transformadores de energía. El único productor genuino de energía que conocemos es el sol. El ser humano no produce energía, la transforma.

Decimos: «No tengo más energía, para nada» o «Que energía que tenés hoy» o «Hay que ver si esa energía es buena o mala» son todas frases falaces, conceptualmente equivocadas. Siempre, tomamos energía de alguna fuente, como la alimentación, el Sol, la Naturaleza, etc y la acumulamos para luego transformarla.

Por ello, debemos aprender a transformar esa energía que acumulamos y deseamos utilizar. Por ejemplo, al caminar o correr transformamos energía propia en trasladarnos de un lugar a otro. Esta acción implica tres fases: una adquisición y acumulación, una decisión de utilizar esa energía acumulada en el hecho de caminar, y por último un conocimiento de cómo hacerlo que nos permite llegar a la acción de cierta manera.

Esta manera de usar la energía la podemos calificar en más productiva o menos productiva. No existe la productividad negativa, o positiva, cómo tampoco existe la energía positiva y negativa, existen sí, formas más o menos productivas de usarla. Y ésto depende de nosotros, de nuestro conocimiento, y de nuestros objetivos.

En la meditación, cualquiera sea la forma que ella tenga, estamos transformando energía en un proceso de muy alta productividad. Al meditar u orar estamos usando muy pequeñas cantidades de energía ya acumulada, para acudir a necesidades propias o ajenas, según sea la decisión. En el caso del Pulso, en la Meditación Continua, ponemos en juego un conocimiento basado en la experiencia que hace de esas pequeñas cantidades de energías grandes e inestimables resultados.

Para diseñar o aprender a diseñar cada paso de la Meditación Continua, y para que ella pueda tener una consecuencia trascendente, más allá de lo individual, una producción social, podemos asociar cada paso a un pronombre personal de la siguiente forma:

Yo – Invocación
Tu – Cuadro Imaginativo
Ella – Sensaciones
Nadie – Silencio
Nosotr@s – Propósitos
Ustedes – Consecuencias
Ell@s – Retrospección
Tod@s – Descanso

En las próximas entradas de “El Pulso”:

3. Aprender a sumar.
4. La Selección.
5. Usar la vida.
6. Energía Emocional.
7. El Amor, energía retornable.

Conceptos y definiciones, Más allá de la IS, Tejido Social

Citas de «Supervivencia de los que saben más» de Jonas Salk

«Servir a la Naturaleza«

«Si hay que expresar la vida humana como el máximo posible de armonía, creatividad y realización para cumplir mejor los propósitos de la vida tal como lo «exige» la Naturaleza y todo lo que nos proponemos durante la vida, tal como lo decidimos los humanos, se necesita una actitud decidida no del hombre contra la naturaleza sino del hombre juntamente con la naturaleza.«

Una actitud más razonable para el hombre sería la de servir a la naturaleza para mejor servirse a sí mismo, en vez de servirse a sí mismo sin tener en cuenta a la Naturaleza y a los demás seres, o a expensas de ella y de ellos.

Al reconocer y respetar las naturales «jerarquías de propósitos» le será más fácil al hombre medir su capacidad de elegir y poner en práctica sus peculiares propósitos –los que ya ha preferido–, sin entrar en conflicto con los propósitos de la Naturaleza, que parecen insistir en la continuación de la vida siempre que las condiciones ambientales lo permitan.

Próxima cita:

  • «La curva sigmoidea»
Conceptos y definiciones, Más allá de la IS, Tejido Social

Citas de «Supervivencia de los que saben más» de Jonas Salk

«Sentido Estético»

«Tiene el Hombre otra característica adicional qué consiste en el afán de satisfacer y cumplir amplios deseos concernientes con el mantenimiento de la calidad de la vida. Esta tendencia puede resumirse bajo la expresión de «sentido estético», la que aquí debe ser entendida en su significado más amplio: como intuición de la belleza y el orden. Tal amplitud, acrecentada por el deseo, tiene la calidad de una adicción.»

«El hombre es atrapado en todos estos procesos aún antes de comprobar que ese sentido exige que los humanos inventen y pongan en ejercicio formas naturalísticas [1] de regulación y control para protegerse de la locura y la autodestrucción.»

«Hasta ahora el hombre se ha interesado más en los detalles que en el panorama total; se ha ocupado de la enfermedad y la muerte así como de los placeres de la vida propios de cada edad y cada época; pero aún no ha reconocido la importancia de comprender el propósito de la vida y, por ende, su propósito individual y colectivo, como tampoco ha comprendido cuál es el exacto lugar en el esquema evolutivo de las cosas. Cuando así lo haga, comprenderá mejor su propia naturaleza y desarrollará modos y medios para resolver los problemas de la vida como parte del proceso vital y no como cuestiones que deben ser eludida o eliminadas.»

Próxima cita:

  • «Servir a la Naturaleza»