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La Calificación y el Mérito

Ciertamente, la palabra «calificación» en éstos tiempos no goza de muy buena salud. Quizás no por ella misma, sino por su palabra hermana la «descalificación» que es tan usada y ejercida en las sociedades actuales. No muy lejos está, su prima mayor, la palabra «mérito» que hace alusión a las sucesivas calificaciones obtenidas de una forma o de otra, ante la sociedad en que vivimos.

Ya no tenemos entre nosotros «personas meritorias» o «autoridades calificadas para…» y eso nos dá como una especie de autorización para no ser, ni siquiera intentar ser una de ellas. Es como, que reconocer que otra persona es calificada, o meritoria en algo nos pone en una posición de comprador compulsivo e irracional de ese reconocimiento que hemos hecho y nos expone de manera negativa.

Un contra-ejemplo de ésto, ocurre en el deporte, en el fútbol por ejemplo. ¿Qué es sino, la tabla de posiciones de un determinado torneo? Una calificación detallada de la trayectoria de cada Club, buscando reflejar los méritos de cada Club para llegar a ser el campeón del torneo.

Por lo tanto, y a la vista está, la sociedad necesita de la calificación y de la registración o memoria del mérito. Sino cómo confiaríamos en el médico, en el mecánico del auto, o en el gasista matriculado al hacer nuestra elección.

Y no por ser más joven o una persona de más edad, necesitamos menos -en el caso del joven- o más -en el caso de la persona de mayor edad-. Veamos sino, los juegos que los jóvenes frecuentan en sus celulares. ¿Cuál es la principal motivación por la cual un joven se pasa horas jugando contra unos y otros, y tratando de calificar mejor, para tener más «beneficios» y «concesiones» a la hora de enfrentarse y medirse con el otro.

Reivindiquemos estos conceptos en nuestras mentes. Quizás con éstas mismas palabras o quizás con otras como «rankeado» o «posicionarse» o «trayectoria» pero reconociendo que es necesario calificar para conocer, saber de los méritos de uno y otro, para elegir y recorrer así nuestra vida de relación más firmemente y no tan a ciegas, tan aleatoriamente.

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5. El Pulso Mundial

5. Usar la vida.

Suena fuerte la frase «usar la vida», pero es lo que hacemos. Es lo que hicieron Gandhi, Einstein, John Lennon, y muchos más! Todos aquellos que vos y nosotros recordamos su nombre gratamente, con respeto y admiración. Claro, es imposible conocer el nombre de todos nosotros, pero recordamos los nombres de aquellos que usaron sus vidas con un objetivo claro y trascendieron al resto de nosotros, por haberlo hecho muy bien, visiblemente y con una productividad, con un legado social, altísimo.

No hay opciones. La vida es una libertad que tenemos inmanente en nosotros. Y las libertades conllevan responsabilidades: usar la vida en pos del bien de todos!!!

Para ello se necesita la voluntad, el conocimiento y la inspiración.

La voluntad. Decimos muchas veces que «no podemos hacer», y en realidad esta negación es una negación encubierta de nuestra libertad. Si tomamos conciencia de ésto, y de las causas que nos llevan a decir que no podemos, hemos tomado el camino de vivir con mayor conciencia nuestra vida y por consecuencia nos hemos acercado a nuestra libertad volitiva. Luego de ésto, el «no puedo» pasa a ser «no quiero» y eso ya está dentro de nuestro dominio y responsabilidad. Nuestra libertad de actuar voluntariamente está más cerca.

El conocimiento. También, muchas veces, nuestras ideas o ideales se ven muy lejanos porque nuestra mente no alcanza a descubrir los caminos por los cuales podemos llegar a ellos. Pareciera ser, en esos casos, que el conocimiento es inaccesible para nosotros por alguna causa que el destino nos oculta. Pero no es así. El conocimiento es hijo de la conciencia. Por lo tanto, lo que necesitamos hacer es ejercitar nuestra conciencia y teniendo presente aquellas ideas o ideales a los que queremos acceder tendremos la oportunidad de acceder a los conocimientos adecuados para descubrir y llegar a aquello que anhelamos. Una libertad que debemos descubrir a través de la conciencia y la perseverancia en el tiempo.

La inspiración. Y ya hemos llegado a un grado de libertad antes negado, pero hay más, mucho más. Aquí está la magia, el misterio y la totalidad de la libertad. Aquí está la libertad trascendente a la que llegaron Gandhi, Einstein, Lennon y muchos más.

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Levántate

5. Levántate para amar y ser amable

5/7: No es momento para éstas pavadas

¿Te parece? A nosotros nos parece que la pandemia, este CoVid 2019, nos ha traído todo lo necesario para comenzar este cambio, este nuevo paradigma, esta nueva vida. Y te preguntarás, ¿Qué es todo lo necesario?

¿Sabes qué es un paradigma? Para salir o ampliar un paradigma, es necesaria una situación que te lleve hasta los límites de ese paradigma. Desde el centro de él, – situación en que se encuentran muchas de las personas con poder y responsabilidad- no se pueden apreciar sus límites, ni acercarse a ellos. Cuando te acercas a los límites puedes ver otras formas, otras procederes, otras organizaciones y es allí dónde tienes la opción de saltar los límites, de imaginarte otras realidades, de vislumbrar las soluciones de uno, varios, o todos tus problemas.

La pandemia, esta situación inesperada, nos acerca a los límites, y, si estamos atentos, conscientes de la situación, listos para tomar decisiones, podremos ver con claridad los nuevos rumbos posibles, elegir y emprender el camino hacia nuevos horizontes, nuevas formas, nuevas vidas más acordes con lo que anhelamos.

Es una gran oportunidad! Mundial, grupal y sobre todo individual. ¿Cuándo, otra vez, el mundo estará confluyendo hacia una misma problemática, similares sentires y emociones, similares necesidades y vivencias? ¿Cuándo, en el futuro, el mundo podrá parar, pisar la pelota, detener su mente colectiva y revisar sus rumbos, sus ambiciones y objetivos, sus sueños, sino es ahora?

Si lo podemos hacer a nivel individual, se posiblita el contagio, -como el virus- si no lo experimentamos individualmente, personalmente, no se podrá contagiar, será sólo una retórica ilusionista, un intento frustrado. Ésto sí lo debemos contagiar urgente, porque la oportunidad se nos está pasando. Contamos con vos y tu estilo!!!

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6/7: ¿Podría ser mañana?

7/7: ¿Y cómo se hace, me acompañás?

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