Conceptos y definiciones, Más allá de la IS, Métodos

7. El Pulso Mundial

7. El Amor, energía retornable.

Creemos muy fuertemente en los signos que las culturas dan a través de sus giros idiomáticos. Si bien vamos a hablar de amor, debemos expresar sobre qué tipo de amor hablamos. Y para ello vamos a hacer una comparación de significados:

¿Hacer el amor o ejercer el Amor?

Vamos a buscar el lugar común, aquel que todos entendemos, y para las personas de esta época, «hacer» el amor significa ejercer la sexualidad, buscar el placer a partir del tacto con el otro, de la sensibilización de sus sentidos y emociones y de estar conteniendo o dentro de la otra individualidad. Y ésto es muy real, muy sensible, muy emocionante, vertiginoso, pero además, muy necesitado realmente.

El individuo, el ser humano, cuenta con el cuerpo, una mente, y un espíritu (entidad en la que podemos creer o no, pero que, a efectos de la inclusión de conceptos, no podemos dejar de mencionar).

Lo que hemos descripto como el «hacer el amor» toca, incluye a dos de éstas herramientas que constituyen el ser: al cuerpo y a la mente.  Es como que, el hacer el amor, nos abarca y completa en esos dos aspectos. Es la forma de ser en el otro que tenemos a mano en función de nuestro cuerpo, de nuestra sensibilidad, de nuestras emociones. Es un gasto muy alto de energía que hacemos en función del placer del otro.

Ahora, veamos, por analogía qué significa «ejercer el Amor».

Ejercer el Amor, existe. Le hemos puesto este nombre para partir del concepto antedicho. Y es similar pero sin acudir a la sexualidad, ni al contacto. De las tres herramientas que hemos reconocido en el individuo como características, el cuerpo, la mente y el espíritu, usamos las otras dos: La mente y el espíritu.

En ese ámbito mente-espiritu es en el medio que se «ejerce el Amor». Ejercemos el Amor por fuera de nuestro cuerpo, con la mente-espiritu cuando nos relacionamos con otros seres, pero también con la Naturaleza, los animales y con todo aquello que tomamos conciencia de nuestra relación de construcción mutua, de desarrollo armónico y de trascendencia compartida.

Este Amor es altamente productivo ya que su consumo energético es muy bajo pero sus construcciones son muy significativas, revolucionarias y muy trascendentes en lo social. Es una actividad mento-espiritual que no se aprende por intuición, no es una pulsión natural la que lo evidencia, pero es fruto de experiencias con mucha atención en el otro, mucha conciencia de mis posibilidades y de mis relaciones y un trabajo persistente que amplia radios de conciencia y de acción de manera insospechada.

El Pulso, está basado en este Amor. Es una forma de hacer en la vida, que potencia la coincidencia de todas las personas, conecta energías permitiendo que fluyan de individuo en individuo y hace del Amor el mayor poder que cada uno de nosotros tiene para poder expandirnos indefinidamente.

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Estratos, Más allá de la IS

1. Estratos: Conciencia y memoria.

Todo comienza cuando los sentidos nacen a funcionar. El oído, el gusto, el olfato, el tacto y la vista nos anuncian que estamos vivos. Paulatinamente, gradualmente, se comienza a percibir el contexto, el otro: el vientre, la madre en primerísima instancia.

Tender un puente hacia el otro. Hacia lo sociológico, hacia el diseño y la construcción en común.

El corazón ya late, el amor que lo creó esta llamando al cerebro para anunciar este trabajo en equipo. No existen aún las palabras, tampoco los significados pero el corazón necesita guardar esas sensaciones que ya llegaron para asegurarse poder seguir latiendo.

La memoria entra en escena. ¿Antes o después que las palabras? No hay idioma para contestar, aún no hay historias para contar, pero su función está preparada para protegernos, para decidir los caminos de la supervivencia. Entonces, comienza la experiencia… los primeros pasos que nos lleven al conocimiento, a la vida.

Luego, y gracias a ésto, aparecerán lejos en el horizonte los otros dos sentidos. ¿Cómo no eran cinco los sentidos? La mente le reclama al corazón. Pero, ¿qué le reclama? Inspiración, intuición. ¿Y para qué? Para unirse, para lograr la Unión. Ahora ya son siete, siete los sentidos.

En las próximas entradas:

  • 2. ¿Amplitud de conciencia?
  • 3. Los Estratos necesarios
  • 4. La Selección Natural
  • 5. Disfrutar de una vida consciente
  • 6. Un Estilo de Conciencia
  • 7. Integración de las Conciencias
Estratos, Más allá de la IS

Los Estratos de la Conciencia

Vivir de forma consciente es un gran logro. Vivir conscientemente es, en realidad, un atributo que nos une a la humanidad y al mundo. Es un aprendizaje diario y para toda la vida. Pero, en ciertas ocasiones, es angustiante y no es reversible.

La conciencia nos guía a través de los caminos del conocimiento. La conciencia nos habilita o nos inhibe la acción. La conciencia nos impulsa hacia lo desconocido con osadía y pasión. ¿Qué más le podemos pedir?

En éstas siete entradas queremos valorar la conciencia, valorar sus elementos y aprender a ubicarlos de acuerdo a lo que la vida nos pide y nos enseña que es necesario. Para que cada uno de nosotros, podamos convivir, diseñar y desarrollar nuestra conciencia con estilo propio.

En las próximas entradas:

  1. Conciencia y memoria.
  2. ¿Amplitud de conciencia?
  3. Los Estratos necesarios
  4. La Selección Natural
  5. Disfrutar de una vida consciente
  6. Un Estilo de Conciencia
  7. Integración de las Conciencias