Conceptos y definiciones, Economía, Energía, Sistemas sociales, Tejido Social, Trabajo

La «O» – Infraestructura Inteligente

Introducción

La «O» es una idea que surge y se gesta, hace largo tiempo. Cuando era niño, todos los fines de semana, a las 19hs del viernes subía con mi madre en Retiro a «El Tucumano» para ir a Rosario donde estaban mis abuelos. Durante 4 horas y cuarto, miraba por la ventanilla curioso de las realidades sociales que pasaban frente a mis ojos. Más tarde, de adolescente incipiente, la ruta que une a Buenos Aires, -La Capital en aquel entonces- con General Pico, La Pampa, era recorrida en auto, no menos que quincenalmente con mi padre en aquellas rutas no asfaltadas en su totalidad aún, para cumplir con su trabajo y mi estudio secundario. Luego, al llegar la hora de elegir mi profesión, la carrera de Ingeniero Industrial sólo existía en Buenos Aires y en Tucumán, lo que hizo que mi «O» se cierre en ese triángulo: Rosario, General Pico, Buenos Aires.

Pero eso no fué todo, ni mucho menos. Mi padre, siempre repetía: «cómo, teniendo un país tan hermoso y rico como la Argentina, vamos a ir a conocer otros países extranjeros antes que el nuestro». Por lo que, todas las oportunidades tanto por vacaciones o por trabajo, fueron aprovechadas para conocer las distintas provincias, ciudades y curiosidades geográficas y culturales que la Argentina obsequia. A mis 18 años, mis padres accedieron a que viajara por primera vez a Europa, pero ello ocurrió habiendo conocido todas las provincias de mi país y muchas de las ciudades y culturas de cada una de ellas.

Ya como profesional, trabajé en diferentes industrias lo que me proporcionó una experiencia que con el tiempo se transformó en un «servicio de asesoría en procesos productivos» lo cuál me llevaba a recorrer industrias estudiando sus procesos, su logística y sobre todo su cultura laboral. Esa experiencia fué lo que cerró la idea de que la Argentina necesita una «O» como infraestructura logística, de gestión social, y energética.

En las próximas entregas:
  • ¿Que es la «O»?
  • La «O». Justificación Sociológica.
  • La «O». Justificación Logística.
  • La «O». Justificación Energética.
  • Sustentabilidad de la «O».
  • Ecología de la «O».
  • Proyección de la «O».
Economía, Finanzas, Métodos, Revoluciones

El Trabajo

El Velo Negro del Trabajo

¿Es natural trabajar? ¿Es necesario o indispensable?

¿Si no es remunerado no es trabajo?

¿Cuál es el principio básico de la productividad de tu trabajo actual?

¿Cuál es la diferencia entre la rutina y el método?

¿Cuál es la relación entre trabajo, rol social, pertenencia y sociedad?

¿De que se trata la «cultura del trabajo»?

¿Cuánto influyen todos éstos conceptos en nuestra vida diaria?

¿Cuánto de lo que cada uno de nosotros piensa o sabe al respecto, se tiene en cuenta para el diseño de nuestras leyes, de nuestras fuentes de trabajo, de nuestras sociedades en definitiva?

¿La percepción que cada uno tiene del trabajo, de su trabajo, es transitoria, cambiante, evolutiva? ¿Temporal? ¿Cuánto tiene de definitiva?

¿Cuántos temas y matices convergentes encontraremos que nos velan el concepto de Trabajo? Y que también complican las elecciones a la hora de trabajar. Nos llevan a una dinámica irreflexiva, automática, cómoda pero a su vez angustiante y desesperanzadora, indigna.

Próximamente:
  • Un trabajo abismal
  • Trabajos opuestos
  • Elegir y sostener mi trabajo
  • Alojarse en la contención
  • Descubriendo mi arte
  • Volver a jugar

Uncategorized

El trabajo

Introducción

El SerH evoluciona desde el trabajo de subsistencia que implica voluntad y esfuerzo, y significa su dignidad, hacia su trabajo artístico que implica comunicación e inspiracion y crea su trascendencia en unión con todo lo demás. En el medio, en las estaciones de ese proceso, podemos descubrir estados evolutivos que son la vida, el desarrollo, su desenvolvimiento.

Por ello y a los fines didácticos y prácticos es conveniente pensar el trabajo personal en tres planos coexistentes y en evolución en cada individuo:

  • El Trabajo de Subsistencia
  • El Trabajo Vocacional
  • El Trabajo Artístico

Esto nos permite definirnos, definir nuestros gustos y emociones respecto de lo que hacemos  e ir viendo el valor íntimo y personal que tiene dar nuestro Trabajo.

Próximamente:
  • El Velo Negro del trabajo.
  • Un trabajo abismal
  • Trabajos opuestos
  • Elegir y sostener mi trabajo
  • Alojarse en la contención
  • Descubriendo mi arte
  • Volver a jugar

Conceptos y definiciones, Economía, Métodos, Revolución, Sistemas sociales, Tejido Social

Gestión Proactiva del Conocimiento Nodal

2. Los Pro y los Contra de una Red Nodal.

No existen las organizaciones perfectas, eso es una realidad, pero algunas de ellas son perfectibles y otras, ya no lo son.

Cuándo una o más personas se organizan de una forma determinada para cumplir con una misión en la sociedad en la que se desempeñan, se forma una institución que, en un corto plazo deberá tomar una forma jurídica que le permita interactuar con su contexto social. Dichas formas jurídicas han sido diseñadas con el correr de la historia, mediante leyes y códigos jurídicos que las rigen en su accionar social.

Estás leyes y códigos jurídicos rigen y limitan el accionar de la organización a cambio de un reconocimiento estatal de su existencia y legalidad. Pero, hay ciertas figuras jurídicas que han debido ser muy regidas y limitadas para que actividades ilegales no se encubran dentro de sus marcos jurídicos institucionales.

Otras figuras, más nuevas generalmente, son más flexibles y permiten a la organización contener en su seno diferentes tipos de formas flexibilizando así su accionar y permitiendo adaptar a las necesidades particulares de personas, grupos o geografías. Esta es una de las principales ventajas de las redes nodales.

Por otro lado, al tener los nodos de una red, diferentes formas de organización jurídica la gestión del conocimiento que necesita cada tipo de organización es más específica y se desarrolla gracias a la conjunción de la red y al trabajo en equipo.

Entonces, los pro y los contra de una red están  flexibilizados y atenuados por el hecho de ser una red diversa, libre y proactiva en la gestión del conocimiento que cada individuo y cada nodo necesita para funcionar.

En próximas entregas:

3. El Conocimiento Nodal.

4. Los Sistemas Nodales.

5. La Madurez de la Red.

6. Sorpresas nos da la Red.

7. La Magia de la Conección.

Conceptos y definiciones, educación, familia, Métodos, Sistemas sociales, Tejido Social, Trabajo

Desde el Aula hasta la IA

Introducción

¿Hay una nueva forma de aprender? Hoy en día, la palabra «aprender» no ofrece una conceptualización completa. Han cambiado las realidades que generan aprendizaje. La proliferación de los medios de comunicación, sus canales, sus emisores y sus contenidos han creado en la vida de cada individuo actual un constante recibir y emitir contenidos de todo tipo.

Lo que nos lleva a otras dos preguntas: ¿Qué deseas aprender? ¿Para qué deseas aprender? Junto con éstas dos preguntas completamos la terna inicial que puede desembocar en una respuesta a nuestra inquietud inicial y a la pregunta: ¿Cómo lo deseas aprender?

  • ¿Qué deseas aprender?
  • ¿Para qué lo deseas aprender?
  • ¿Cómo lo deseas aprender?

Y, en este caso, planteadas estas tres patas del «aprender», podemos decir que sí, hay una nueva forma de aprender que nos lleva, más rápidamente, a algunos «para qué» muy frecuentes en nuestro tiempo.

Cómo ejemplo disparador de esta publicación les tengo que contar que, hace unos días, hablando con un analista de sistemas y programador, le pregunto sobre qué piensa sobre la Inteligencia Artificial y los ChatGPT y me contesta de esta forma: «Me ahorra miles de horas de estudio e investigación en mi trabajo».

Esto me hace reflexionar sobre cómo hemos aprendido nosotros, cuánto hemos aprendido en el sistema formal de aprendizaje, cuánto hemos incorporado en nuestra vida familiar y en nuestro quehacer diario, y cómo y cuánto de ello usamos a diario con resultados que realmente deseamos y nos hacen vivir mejor.

La «eficacia» de lo aprendido de esta forma, de la forma que podríamos llamar «tradicional» es, por lo menos, de mediana a baja. ¿Es esencial? Sí, es esencial para el ser, su conciencia y su desarrollo social, pero el método y sus tiempos son ineficientes y poco productivos.

Por ello, a mi entender, tenemos juventudes más dedicadas y atraídas por las redes que por sus estudios formales.

En próximas entradas:
  • Lo importante es lo que llega.
  • Académico o Experiencial.
  • Renuncia como actitud.
  • ¿El Conocimiento es patrimonio?
  • Estructuras de Conocimientos
  • Las búsquedas
  • Inspiración Social
Conceptos y definiciones, Economía, Métodos, Revolución, Sistemas sociales, Tejido Social

1. Gestión Proactiva del Conocimiento Nodal

Las Redes Nodales Necesarias.

Cuando la satisfacción de las necesidades depende, en gran parte, de las características del individuo, las soluciones son soluciones realmente, sí y sólo sí el diseño del producto es de alta y precisa personalización.

Personalizar la venta de un producto o servicio tiene un alto costo operativo que, al fin y al cabo, redunda en el precio del producto.

Por ejemplo, es mucho más económico ir a una tienda a comprar un pantalón que ir al sastre a que te lo confeccione a medida y exclusivamente para vos.

En los servicios que necesitan un contrato para su provisión aún es más necesaria la personalización. Y, también es necesario un muy buen costo ya que sino serían inaccesibles.

Por ello, las redes nodales son necesarias. Sus características de costos, el flujo y gestión del conocimiento y su cercanía con el público, hacen de ellas la forma más adecuada para este tipo de producción.

En próximas entregas:

2. Los Pro y los Contra de una Red Nodal.

3. El Conocimiento Nodal.

4. Los Sistemas Nodales.

5. La Madurez de la Red.

6. Sorpresas nos da la Red.

7. La Magia de la Conección.

Conceptos y definiciones, familia, Métodos, Revolución, Tejido Social

6. El Ser ávido.

6. Sociedades Trascendentes

¿Porqué, si los ciudadanos del mundo somos parecidos, hay sociedades que se desarrollan más que otras? ¿Esa diferencia es causada por sus dirigentes, su historia, su cultura o todo eso junto? ¿Debería haber alguna paridad de desarrollo entre las naciones?

a. La diversidad nos acosa en vez de brindarnos riquezas y oportunidades. Cuando una sociedad logra diferenciarse en sus conocimientos, en sus logros, en el desarrollo de su cultura, todavía, en muchos casos, toma esa diferencia como un arma para prevalecer sobre las otras sociedades y, en vez de brindar oportunidades, busca sacar provecho de esa diferencia.

b. Busquemos trascender las eras territoriales. Cuando, no todo estaba establecido territorialmente, los pueblos, que viniendo de una vida nómade, se establecian en un territorio determinado, basaban su cultura en un sentimiento de pertenencia geográfica, que generaba un lógico apego a esos territorios y a esos recursos. Ese apego, con el tiempo se fué transformando en un «apego crítico». Que queremos decir con ésto, que en las mentes de las personas cuyo apego territorial se transforma en crítico, perder su territorio, es perder su familia y hasta su vida, por lo que luchaban por su lugar y su cultura hasta morir.

Esto trae una conciencia en el hombre que le dice que, si su conocimiento es un conocimiento diferencial o superior a culturas vecinas, su seguridad territorial es mayor y la amenaza de tener que migrar o morir, es mucho menor. El impulso logrado fue excepcional, pero el sentido de ese desarrollo, no fué el mejor. Desarrollarse para diferenciarse, prevalecer y hasta, en algunos casos, someter, es un sentimiento que debemos corregir y sanar en nuestra conciencia y en nuestra mente ancestral.

c. Por suerte, esa pertenencia territorial, esa forma distinta de crecer según las circunstancias vividas y los recursos obtenidos de la geografía elegida, produce una diversidad cultural que es lo rico. Lo distinto es la oportunidad de otro conocimiento y de otra vivencia, otras emociones, otros sentimientos, otros gustos.

La sociedad que comprende esta oportunidad de ser diferentes y convivir en una complementariedad, las sociedades que han superado la etapa del apego crítico sin haber olvidado socialmente esa evolución, esa experiencia, esas sociedades son «sociedades trascendentes». Son y serán sociedades preparadas para vivir una eternidad evolutiva y equilibrada con su medio ambiente, su medio social y con el Todo.

  • Laboratorio:
    • ¿Cuánto hace que vivo en este lugar?
    • ¿Cuánto me costaría sentimentalmente dejarlo?
    • ¿Ese cambio traería ….?
  • Gestión:
    • Revisar anualmente, cada fin de año, si estoy dispuesto a seguir viviendo en este lugar.
  • Planificación:
    • Planificar viajes que me permitan conocer otros lugares en los cuales pueda vivir de forma permanente.
Sigue leyendo «6. El Ser ávido.»
Conceptos y definiciones, Contratos, Economía, Métodos, opiniones, Postulados, Sistemas sociales

5. El Ser ávido.

5. Las Clases Dirigentes

¿Quién es dirigente en esta sociedad? ¿Vivimos en sociedades desconsoladas por sus dirigentes? ¿El poder desequilibra la avidez?

a. Hemos dicho que el serh produce para su propio consumo, como mínimo, y para el consumo de las personas cuyo consumo depende de su producción. Este es un esquema individual simplificado, pero a nivel sistémico u organizacional varía el esquema gracias al modo de trabajo y a la especialización del conocimiento y de la producción individual. De estas diferencias y cualidades deberían surgir las personas más adecuadas para ser dirigentes, pero, no siempre ocurre así. De todos modos, el dirigente es aquel que dirige, que lleva el timón para llevar el colectivo que representa hacia mejores destinos para todos. Ese es un trabajo de interpretación del colectivo, elección de rumbos y estrategias, y un estilo de conducción inspirado y convincente. Estas tres condiciones son indispensables, las tres. Por eso, el dirigente es dirigente, no hay atenuantes.

Los sistemas que hemos creado para definir quiénes son los dirigentes de cada grupo social presentan serias deficiencias. ¿Concuerdas con ésto? ¿Son eficientes en este objetivo y conceptualización? Si lo logran inicialmente, ¿garantizan la continuidad en las cualidades necesarias?

b. El sistema laboral está polarizado. O sea, aquel mecanismo social al que debemos recurrir primariamente para producir nuestro consumo, está agrietado, polarizado y por consecuencia de estas tensiones, fatigado. Sus mejores características productivas están gastadas, desactivadas y deficientes. Y ésto es lo que hace que ser dirigente de una forma proactiva y sinérgica sea casi imposible.

Las organizaciones de cualquier tipo están concebidas por «las reglas del juego», las leyes, jurisprudencias y costumbres, se ven como «juegos de suma cero». Para que un jugador -cualquiera sea su posición- pueda ganar más y mejor, otro u otros jugadores opuestos deben ganar menos y en la misma medida. Esta situación, más o menos crítica en cada región, en cada país, es la que nos llevó y nos sigue llevando a la creciente «deshumanización» de la producción y el consumo. Y, por ello, la economía pasa a ser el motor desalentador, recesivo y desnaturalizado de la vida cotidiana del serh. Los dirigentes, aquellos seres que asumen la historia y autoría de estas «reglas del juego» de las que hablamos, y de su ejecución y cumplimiento son tanto víctimas como victimarios de la deshumanización, y esa imágen está cada vez más presente en nuestras conciencias y en nuestras vidas.

Es necesario repensar y reformular muchas de estas reglas del juego. Pero, ¿quién puede hacerlo? El mismo sistema autoriza o desautoriza los miembros adecuados para ello, y por lo tanto quien tiene el poder para hacerlo es el mismo sistema, sus dirigentes. Este procedimiento cerrado y recursivo en sí mismo nos inmoviliza, nos retiene, nos frustra.

c. La idea originaria que diseña un sistema responde a una necesidad social con un objetivo funcional. Ese diseño original luego evolucionará y se adaptará a las dinámicas sociales, pero esto no es independiente de las personas que dirigen y lideran esos sistemas, y debería serlo. Ahora, ¿quién con más autoridad que los dirigentes puede observar, criticar y cambiar el sistema? La respuesta es: todo el colectivo social involucrado. Y esto por ahora es una entelequia, una idea que no hemos implementado, una sensación social que no sabemos aún como resolverla. ¿Cómo un colectivo social puede cambiar y resolver sus mecanismos de funcionamiento y elección de sus dirigentes sin la preponderancia de las opiniones de sus propios dirigentes?

Uno de los principios funcionales de la sociedad en su conjunto que ha evolucionado enormemente en las últimas décadas ha sido la comunicación. La relación entre las personas ha tomado predominancia sobre la individualidad. Así, hoy en día, los colectivos sociales toman los protagonismos que en otras épocas tomaban las individualidades llamadas líderes. Y¿cómo lo hacen? por medio de la comunicación.

  • Laboratorio:
  • Gestión:
  • Planificación
Sigue leyendo «5. El Ser ávido.»
Conceptos y definiciones, Economía, Métodos, Tejido Social

4. El Ser ávido.

4. Superar o Trascender

a. Hemos recorrido la avidez del serh proponiendo una conciencia de lo natural del consumo y de lo lógico de la producción. Hemos avanzado sobre la no polarización de estos dos conceptos, la «humanización» de este par conceptual inseparable. Hemos incluído en esta paridad lo individual, lo característico de cada individuo, sus riesgos, su arte y su resultante equilibrio en cada serh. Y ahora nos convoca la palabra «tiempo». Los tiempos, las épocas de la avidez del ser humano y sus características son variables en el tiempo, en la vida de cada persona, de cada individuo. Cambian de acuerdo a las circunstancias que el individuo vive, a su edad, a sus responsabilidades y también a sus libertades intrínsecas.

b. El equilibrio de la avidez del serh es un continuo de decisiones a través del tiempo. Es un ejercicio que hacemos constantemente. Es una convivencia que tiene un tiempo de aprendizaje, un tiempo de comprensión, -de aceptación de esa mecánica en nuestra individualidad y de adaptación a nuestras características- y, por último un tiempo de sabiduría, -de manejar estos conceptos y estas decisiones en base a la conciencia y a la experiencia adquirida-, en beneficio de ese equilibrio entre riesgo y arte que caracterizan nuestra individualidad. Y como es un proceso que cada individuo recorre por distintos senderos y con distintos resultados para sí mismo, al socializar ese proceso y comparar para aprender del otro, de la experiencia social en su conjunto, hemos adquirido un parámetro en común y lo llamamos «productividad».

La productividad es la razón o cociente entre lo producido y lo consumido por un determinado individuo, ente o sistema en una determinada circunstancia. Y, así como se define la productividad individual, también se define la productividad de los sistemas y de los sistemas sociales o sociedades.

c. Este proceso de aprender a ser productivos con una avidez equilibrada y una humanización de los valores es esencial tanto para el individuo, como para las sociedades en su totalidad. Tanto el individuo como las sociedades que él constituye pueden superar este proceso o trascenderlo.

No es lo mismo superar que trascender. Superamos un proceso cuando logramos, solamente, que este proceso quede atrás en nuestro tiempo, en nuestra vida. No hay una comprensión cabal del proceso, hay un pasaje poco consciente y poco formativo que ocupó nuestro tiempo pero no nuestra mente.

Trascender es llegar a la etapa culminante del proceso sin abandonar mentalmente ninguna etapa recorrida. Mantenerse en el aprendizaje y en la comprensión para seguir alimentando el saber alcanzado. La trascendencia de un proceso hace de él un espiral ascendente que crece en toda oportunidad que se presente. Es indispensable, en procesos continuos como este, reconocer esta diferencia y mantenerse en un estado de trascendencia abierta al futuro y a la libertad individual.

  • Laboratorio:
  • Gestión:
  • Planificación
Sigue leyendo «4. El Ser ávido.»
Conceptos y definiciones, Economía, Finanzas

1. Ahorrar, un mito.

1. La Culpa

a. Muy frecuentemente hay preguntas que merecen una respuesta como «sí y no». Y la sensación es que la pregunta no está respondida, y que la persona que responde no tiene la intención de hacerlo. Esta es la situación que tenemos cuando, por ejemplo, preguntamos: ¿Es culpa mía no poder ahorrar y tener problemas de tipo económico financiero? Pero analicemos esta pregunta desde los dos puntos de vista, desde la visión e intención del que la plantea, y desde la visión del que la responde. ¿Para qué? Para aprender y comprender las distintas facetas de esa situación.

Desde el punto de vista de la persona que plantea esta pregunta. Observemos que, si se plantea de esta forma es porque hay una conciencia latente de que es necesario ahorrar y que sería por lo menos bueno, lograrlo en alguna medida. También, si está preguntando por una culpa desencadenante hay conciencia de una causa y también hay conciencia de que debemos buscarla para intentar solucionar la situación.

Desde el punto de vista del que debe contestar esta pregunta veamos que debemos interpretar la o las ideas desencadenantes según la persona que la hace, su situación y contexto. Como así también darse cuanta los distintos actores y momentos que hacen que la respuesta pueda ser, justificada y bien intencionadamente, un «si y no».

b. ¿Es culpa mía no poder ahorrar y tener problemas de tipo económico financiero?

Sí. Porque estamos hablando de tus decisiones de vida, de lo que has hecho con tu capacidad y con tu producción. Y, ésto es lo que, mentalmente, te posibilita tomar las riendas del tema y solucionarlo. Las consecuencias del problema te acosan, te llegan de una manera incómoda y estresante, entonces es mejor que asumamos que el problema existe y que debo salir de esa situación.

No. Porque el sistema económico que nos incluye está diseñado de esa forma. No identificamos de quién es la culpa específicamente, pero indudablemente las formas que toma casi «automáticamente» la economía por estás geografías, se acomoda para que tu poder de ahorro sea fácticamente nulo, o muy pequeño.

c. El sistema económico que nos abarca, está planteado. Mis decisiones dentro de él han sido las que me llevaron hasta aquí. El paradigma que nos contiene tiene sus limitaciones y las impone drásticamente. Es muy bueno que tengamos conciencia de ello. Es el único primer paso que nos va a permitir buscar una solución, buscar los límites del paradigma, identificarlos para luego, mentalmente saltarlos y poder buscar un nuevo paradigma que nos dé otras posibilidades, otros horizontes.

Mí sociedad, yo no!!!

En las próximas entradas:

  • El contexto. Reconozcamos los factores contextuales que me llevan a que el ahorro y el desarrollo sea un mito.
  • Las alternativas. ¿Hay alternativas? ¿Hay otros caminos para tomar?
  • Decidir. No solo decidir es la solución, hay que mantener y establecer.