1/7 ¿Porqué debería hacer ésto?

Esta frase -el titulo-, al oído de la gente de mi generación y yo creo que de las anteriores también, suena lejana, ideal, y hasta ilusa, inocente. Y, por sobre todas las cosas, suena descontextualizada, fuera de contexto – más siendo escrito y publicado en este sitio – pero permíteme el intento de explicar esta inclusión.
Nos levantamos por la mañana, volviendo de nuestros sueños, que aunque -casi siempre inconcientemente- nos presentan ideas e imágenes distintas de las que tenemos en vigilia y vivimos diariamente. Esta realidad es nuestra vida, la de los despiertos pero no es nuestro ideal de vida. ¿Porqué?
Al tener acceso, por los avances de la comunicación o por las propuestas de los sueños, a realidades distintas a la nuestra se produce un quiebre en nuestra conciencia entre la idea de la vida que llevamos y la idea de la vida que podríamos llevar. Se produce un ideal, una vida ideal y es en este punto donde aparecen emociones y estados de ánimo que, según sea la distancia entre la percepción de la vida que tenemos y la vida ideal, esta distancia nos potencia o nos deprime y nos desvía. Llamemos a esta distancia descripta «diferencial del ideal». Pero ¿qué tiene que ver ésto con «levantarse para amar»?
Todos, o casi todos nosotros en el párrafo anterior, al traer a la conciencia el diferencial del ideal pensamos en situaciones cuantitativas, físicas, económicas de nuestra vida. Es así porque nuestra historia más ancestral nos ha enseñado ésto, nos ha inculcado el «tener» cómo solución al diferencial del ideal. Los problemas, hemos aprendido, pasan por las necesidades físicas, económicas, tangibles del aquí y ahora. Pero, no es así. No es totalmente así. Por suerte, por un diseño de nuestra vida actual divino, no es así. Y, por lo tanto no lo debemos ver así. Todos nosotros también sabemos, intuitiva o conscientemente que hay un más allá de todo este mundo material, de los ideales y realidades de tipo económico pero no los priorizamos, no los tenemos en cuenta, no las usamos para resolver esta distancia al ideal. Ni siquiera lo usamos en el diseño de nuestro ideal y mucho menos en el diseño de nuestras sociedades.
¿Entonces? La frívola frase que te propongo te invita a ésto. A recurrir a la intuición e identificar en tu vida las emociones, analizarlas, descubrir sus causas y clasificarlas en aquellas que debes modificar, aquellas que debes reproducir y aquellas que te potencian, que te hacen feliz. Luego de ésto que ya es mucho, crear una vida de emociones que te acerquen al otro, a las otras personas y así crear un ideal de vida basado en empatías, en coincidencias, en construcciones comunes.
A partir de este acercamiento emocional llamado Amor es posible comenzar a construir. Desde pequeños momentos, vivencias, hasta, por ejemplo proyectos o diseños sociales que propongan una vida cercana al ideal para todos. Para ello esta hecho el sitio de Ingeniería Sociológica (www.ingenieriasociologica.com), para viabilizar estos diseños a partir de grupos de personas con ésta consonancia emocional, con este amor por los demás.
En próximas entradas de la misma categoría:
2/7: ¿Porqué me propones ésto?
3/7: ¿Y qué ganó con ésto?
4/7: Ya sabía que ésto es lo que debo hacer pero no me interesa
5/7: No es momento para estas pavadas
6/7: ¿Podría ser mañana?
7/7: ¿Y cómo se hace, me acompañás?





