Todo comienza cuando los sentidos nacen a funcionar. El oído, el gusto, el olfato, el tacto y la vista nos anuncian que estamos vivos. Paulatinamente, gradualmente, se comienza a percibir el contexto, el otro: el vientre, la madre en primerísima instancia.

El corazón ya late, el amor que lo creó esta llamando al cerebro para anunciar este trabajo en equipo. No existen aún las palabras, tampoco los significados pero el corazón necesita guardar esas sensaciones que ya llegaron para asegurarse poder seguir latiendo.
La memoria entra en escena. ¿Antes o después que las palabras? No hay idioma para contestar, aún no hay historias para contar, pero su función está preparada para protegernos, para decidir los caminos de la supervivencia. Entonces, comienza la experiencia… los primeros pasos que nos lleven al conocimiento, a la vida.
Luego, y gracias a ésto, aparecerán lejos en el horizonte los otros dos sentidos. ¿Cómo no eran cinco los sentidos? La mente le reclama al corazón. Pero, ¿qué le reclama? Inspiración, intuición. ¿Y para qué? Para unirse, para lograr la Unión. Ahora ya son siete, siete los sentidos.
En las próximas entradas:
- 2. ¿Amplitud de conciencia?
- 3. Los Estratos necesarios
- 4. La Selección Natural
- 5. Disfrutar de una vida consciente
- 6. Un Estilo de Conciencia
- 7. Integración de las Conciencias