Las necesidades aparecen desde cada uno de nosotros, desde lo individual. Desde lo físico, lo intelectual y quizás desde otros ámbitos desconocidos.
Las técnicas de la IS deben abarcarnos y así viabilizar las ideas que surjan de cualquier ámbito. No son de un país, ni una región, no son de una cultura ni una religión.
Esto motoriza nuestra vida, nos impulsa, pero las soluciones están al otro lado de la idea. La sociedad nos espera para proporcionarnos alternativas, soluciones y también nuevos desafíos, nuevas necesidades.
La sociedad, las inmediatas como la familia chica o la familia grande, las intermedias como el club, los amigos, la escuela, la iglesia y las mediatas como el municipio, el estado, la nación, el mundo, ahí están.
¿Cómo participamos en estas sociedades? ¿Qué les pedimos? ¿Qué les damos? ¿Cuál es en definitiva, nuestro rol en cada una de ellas?
La Ingeniería Sociológica nos convoca para que esta participación social sea trascendente, sea constructiva, proponga cambios que, cada vez, acudan más y mejor a estas necesidades individuales que quizás hoy nos incomoden, nos angustien pero, que sepamos acudir a ellas con ideas creativas, genéricas (que no perjudiquen a nadie), y que nos desarrollen como sociedad.
La Ingeniería sociológica sostiene que estas problemáticas son universales. Los problemas sociales son similares en distintos núcleos sociales, pero no son todos los mismos problemas al mismo tiempo. Por lo tanto, las técnicas de abordaje de estos problemas son y deben ser universales.