Muchas veces nos sentimos abatidos porque nuestro presente no responde a nuestras propias expectativas. Generalmente, sentimos que no hemos podido hacer de nuestra vida lo que habíamos pensado. Esto nos dice muy claramente, que:
- La disconformidad es nuestro principal motor de acción.
- La oportunidad de hacer lo que queremos existe, pero no la hemos podido aprovechar.
- La idea de lo que queremos para nosotros la tenemos bien clara.
Entonces, no podemos pasar por alto esta situación. Ignorar esta realidad es peligroso. Posponerla es atrasarnos, y profundizar el problema.
Esta es la secuencia propuesta. Este es el proceso que, a grandes trazos, la Ingeniería Sociológica propone.
Todo el tiempo tenemos ideas. Cada uno de nosotros, tenemos ideas desatadas por nuestro vivir, por nuestras necesidades y por nuestra experiencia. Son convergencias de estímulos basados en otras ideas (propias o ajenas), en percepciones (ciertas o imaginadas) y en invenciones (la capacidad de cambiar la forma de ver, que cada tiene, los paradigmas en los que vivimos).
Pero, como esto ocurre todo el tiempo, necesitamos comprender este paso del proceso -la aparición de una idea- y no perder la oportunidad de concretarla. Ser conscientes de que tenemos ideas, -muy buenas en algunos casos- y no podemos perder la oportunidad de concretarlas.
Ingeniería Sociológica está pensada para ésto. Para que tus ideas, las mejores, se concreten.
En la próxima entrada:
Los proyectos: Cómo pasar de una idea a un proyecto.